El miércoles, en un acto en la Casa Rosada, Cristina Kirchner firmó el Acuerdo de Desendeudamiento con Juan Schiaretti (Córdoba) por el cual le devolverá 721,9 millones de los 1.220 reclamados por la provincia desde hace 15 años en concepto de la Caja de Jubilaciones. Y Corrientes está, justamente, embarcada en la misma discusión.
La prensa cordobesa se hizo eco del ambicioso plan de infraestructuras mediante el cual la provincia emitió 400 millones de dólares en bonos (Boncor II) para construir una terminal de ómnibus, rutas, un hospital, gasoductos y fondos para los municipios. Luego de la autorización del Banco Central, "estas inversiones permitirán un mayor desarrollo económico", señaló el diario La Mañana.
Córdoba tiene ocho meses de atrasos en los pagos a proveedores y contratistas y un preocupante déficit de $1.400 millones en la Caja de las Jubilaciones. "Es un momento político para tener máxima austeridad. Schiaretti ya dejó en quebranto económico a Santiago del Estero como interventor y ahora hará lo mismo", dijo el senador Luis Juez, quien no está de acuerdo con emitir deuda para financiar obras.
De hecho, el mismo gobernador reconoció ayer que su provincia mantendrá la emergencia previsional "porque el déficit continúa siendo muy alto", pese a los 300 millones de fondos frescos que la Nación le otorgará hoy con ese destino. Igual, a la caja jubilatoria aún le quedaría un rojo de $1.100 millones.
Pero amén de esas necesidades, Córdoba concurrió a firmar el convenio con dos elementos que Corrientes no tiene: el presupuesto 2010 y una ley provincial que autoriza al Ejecutivo a suscribirlo, con una cláusula que traslada el beneficio de la refinanciación a las comunas. Algo que en estas tierras fricciona la relación UCR-PJ porque significaría un alivio enorme para Camau Espínola.





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