"Córdoba es una ciudad que está en terapia intensiva"

"Córdoba es una ciudad que está en terapia intensiva"

Ramón Mestre dijo que quiere dialogar con los trabajadores y no confrontar. No investigará a Giacomino.

Eduardo Bocco, enviado especial a Colombia. El ritmo del centro de Bogotá es como el de todas las grandes capitales. Existe vértigo, apuro y también desorden. Ramón Mestre estuvo 10 horas en esa ciudad, en la que se reunió con la Corporación Andina y con la empresa de Transporte Transmilenio.

En medio de esas actividades, y con una llovizna molesta que no cesa, el intendente electo de Córdoba busca refugio en el bar del Hotel Marriot. Dice que no quiere hablar de los temas puntuales, pero éstos surgen cada vez que alguien le habla por teléfono.

Se entusiasma en decir que el primer día del ciclo lectivo 2012 honrará su compromiso de tener en marcha todas las escuelas municipales que edificó su padre en los ‘80. También que quiere tener “trabajando en la calle a los 300 empleados del sector transporte”. Piensa que el control estricto mejorará el tránsito.

Después, ante las preguntas, aparece una de las brasas ardientes que tendrá que afrontar a partir del 10 de diciembre y que fue objeto de propuestas de firmeza durante la campaña electoral: la relación con el Suoem, a partir del reclamo por la efectivización de los monotributistas.

“No quiero confrontar con el Suoem”, afirma pero también cuenta que pedirá una reunión con las dos CGT de Córdoba para compatibilizar derechos laborales y derechos de la gente y del municipio a prestar los servicios esenciales.

Asegura que la ciudad de Córdoba “es un enfermo en terapia intensiva”, y enfatiza, tajante, que no es fiscal para investigar la gestión de Daniel Giacomino.

De todas maneras, aclara con la misma determinación, que si observa hechos irregulares no dudará un instante en hacer la denuncia y recuerda las actuaciones del bloque de concejales del radicalismo y de la representación de su partido en el Tribunal de Cuentas, que acudieron a la Justicia cuando observaron lo que consideraron anomalías.

La moza ofrece un segundo café y el diálogo sigue. A continuación, una síntesis de la charla de Mestre con este diario, que comenzó con un monólogo del entrevistado.

“Creo que la ciudad de Córdoba se encuentra en un estado que se puede asemejar a un enfermo que está en terapia intensiva. La situación es de una gravedad muy importante en relación a la prestación de servicios esenciales, a la situación económica y financiera, y a la estructura administrativa. Si la Municipalidad no está ordenada, no existe la posibilidad de crecimiento y de avanzar. Me parece que la solución va a llevar un tiempo, hay que ser prudentes y responsables. No podemos generar falsas expectativas ni prometer lo que no se puede cumplir. Tenemos que trabajar todos los cordobeses, no sólo el intendente y su equipo porque necesitamos consensos, mucha participación y mucho diálogo con todos los sectores”.

–¿A quiénes incluye en el diálogo que propicia?

–A todos los sectores, yo no excluyo a nadie. Seguramente con el correr de los días y en virtud de la situación que vive el país vamos a solicitarle una reunión a la CGT. En el país se viven situaciones especiales como la inflación, el pedido empresario por ajustar el valor del dólar, la fuga de capitales, crisis energética, suspensión posibles suspensiones de empleados. La Presidenta de la Nación ha dicho hace unos días que no es tiempo para reclamos facciosos ni mucho menos corporativos. Yo hago mías esas palabras y quiero remarcar que no hay interés más importante que el interés general de la ciudad. Será muy importante reunirnos con las dos CGT que existen en Córdoba. Me parece que sería muy importante que, en conjunto con las dos CGT, podamos encontrar puntos de equilibrio, respetando los derechos de los trabajadores pero sin entorpecer la prestación de los servicios esenciales. En definitiva, el normal funcionamiento de la ciudad porque se perdió el rumbo y no existe un plan estratégico. La ciudad debe ordenarse y el diálogo es importante. Hay que ver quiénes son los que pueden reclamar desde el punto de vista de la autoridad moral. Se dieron hechos en los últimos tiempos en los que algunos ejercieron la violencia. Creo que esos no son los canales normales para llevar adelante un reclamo. Se debe ceñir a la legalidad.

–Con este proyecto, ¿cómo puede quedar la relación con el Suoem? ¿No significa confrontar con Rubén Daniele?

–Nosotros no queremos confrontar. Intentar hablar con las CGT es una clave. Como senador presenté un proyecto que tiene media sanción que defiende los intereses de los trabajadores en los call centers . Estoy preocupado en la defensa de los intereses de los trabajadores. Ahora, a partir del 10 de diciembre, ejerceré el rol de intendente de Córdoba. Y mi objetivo es que la ciudad funcione adecuadamente, que se presten los servicios esenciales para los vecinos. Que no se entorpezca nada. Eso no es confrontar, es dialogar y ponerse de acuerdo en la situación de Córdoba.

–¿Tiene pensado investigar al intendente Daniel Giacomino o a su gestión?

–Eso le corresponde a la Justicia, pero la gente no debe tener dudas de que si encontramos algún hecho irregular en la gestión de Giacomino, lo denunciaremos. De esa manera hemos procedido con nuestro bloque de concejales o con nuestros miembros del Tribunal de Cuentas municipal cada vez que encontramos algo que nos llamó la atención. Pero no debemos confundir los roles: no somos fiscales. Nosotros tenemos que gobernar.

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