El número creció en relación con otras provincias pero se destaca la concentración: en Buenos Aires quedan $ 56 de cada $ 100 asignados por el sistema, mientras que en Mendoza, sólo $ 2.
Así lo puntualiza un informe del Instituto Argentino para el Desarrollo de Economías Regionales (Iader), en base a datos del Banco Central, para el cual cada argentino accede a unos $ 6.000. Para más, el análisis comparativo muestra la inequidad de la distribución a nivel país, dentro de la cual Buenos Aires se lleva, con 56,7%, la mayor porción de la torta, y el resto de las provincias, lideradas por Santa Fe, subsiste con no más del 7%.
"El crédito es una de las variables más relevantes para el desarrollo económico de una región. Y en la Argentina, si bien creció considerablemente y parece distribuirse más homogéneamente entre algunas regiones en los últimos años, sigue siendo escaso y continúa muy concentrado en pocas localidades. Para considerar", analiza Diego Lo Tártaro, titular del Iader, sobre la tendencia de la que Mendoza no es ajena.
Reparto desigual
Basta ponerlo en números para que se vea más claro. De un stock de $ 161.677 millones que había asignados a fines de 2010, el ciclo 2011 cerró en $ 241.111 millones, es decir, con un aumento neto de $ 79.434 millones en nivel de financiamiento. El problema es el reparto geográfico: Ciudad y Gran Buenos Aires se llevaron el último año más de $ 56 de cada $ 100 asignados en préstamos privados no financieros, una porción que sube a casi $ 67 con todo el territorio bonaerense. Mendoza, que mira de lejos esa relación, se queda con poco más de $ 2.
Para Lo Tártaro "la escasez de crédito la siente principalmente el sector productivo regional. En general, las empresas del interior tienen serias dificultades para conseguir financiamiento, salvo las situadas en ciudades como Córdoba o Santa Fe".
Mendoza mejoró 57,9%, pero el índice pierde peso ante el bajo stock promedio por habitante. Al menos le alcanza para pasar a San Luis (47,7%) y La Rioja (38,3%), e incluso aventajar al índice país de 49,1%, no así a San Juan (65,7%).
Más comercial que consumo
Según Miguel Santandreu, gerente regional del banco Credicoop, que ocupa un 11% de los préstamos al sector privado provincial, el bajo stock por individuo tiene directa relación con un promedio de ingreso menor al de otras regiones que limita la capacidad de endeudamiento. A su juicio la inversión de la demanda explica el crecimiento interanual.
"El crédito comercial para pymes vitivinícolas y agroindustriales tuvo un crecimiento superior al de consumo de la mano de la proyección económica de un buen año, que movilizó planes de inversión, cuando históricamente fue a la inversa. Y en volumen sumó más", evalúa Santandreu, para quien el banco redondeó un 60% superior a 2010.
Aunque sin dar razones acerca de las dificultades para acceder a un préstamo, desde la casa matriz del Patagonia en Mendoza basan "en préstamos para pymes, en especial bodegas, y personales", un incremento que no obstante estar debajo del sistema (52%) "va en línea ascendente".
"Siempre estamos innovando en nuestros productos para el mercado mendocino", añaden desde el Patagonia, en referencia a nuevos productos. Como una línea de personales con retención de haberes mediante un sistema de afectación on line de valor de cuota, habilitada a "todos los empleados provinciales", con un tope de $ 150.000 hasta 60 meses de plazo.
Mientras, Santandreu coincide con otros de sus pares acerca de que 2012 no será igual después del ritmo de 2011, que califican como "fenomenal". Pero apuestan a que el cierre de las paritarias salariales, con la inyección de recursos por cobro de retroactividad, apuntale de nuevo al consumo.
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