Osvaldo tenía 22 años y era muy querido en el barrio Villa Raquel. Trabajaba de día y hacía la secundaria en una escuela nocturna. En junio de 2011 volvía a su casa cuando lo apuñaló un ladrón. Para los seres queridos de la víctima el castigo al homicida resulta escaso.
A poco más de un año de aquel sangriento episodio que conmovió al barrio Villa Raquel de la ciudad de Corrientes, la Justicia sentenció al autor del crimen a la pena de 12 años de prisión.
Para familiares de Osvaldo la condena resultó escasa debido a la magnitud del delito y a las características tan opuestas entre la víctima y el malviviente que lo asesinó. Uno era abocado a las buenas formas, al respeto, la solidaridad y el estudio. Mientras el agresor incurría en todo tipo de conductas marginales y registra amplios antecedentes penales por lesiones, amenazas y robos.
Con el escaso ingreso económico que lograba día a día Osvaldo ayudaba a sus cuatro hermanos más chicos en el seno de una familia que tuvo momentos difíciles.
Durante un debate público finalizado la semana pasada el Tribunal Oral Penal 2 de Corrientes halló responsable del crimen a Jorge Luis Lugo (22), alias “Jorgito”.
Lugo permanece detenido desde hace 13 meses en la Unidad Penal 6 de San Cayetano de donde será derivado, cuando el fallo judicial resulte firme, a la Unidad Carcelaria número 1.
“No estamos conformes porque son pocos años de condena. Seguro que no va a pasar mucho tiempo y queda en libertad”, dijo Roberto Meza, tío de Osvaldo. Igual postura fue la de una tía que lanzó una frase contundente: “Es injusto porque nos destruyó a todos”.
El fallo estuvo enmarcado en el delito de “homicidio simple” y no en el de un “homicidio en ocasión de robo” como fue caratulada la causa en la etapa de investigación. Esto sucedió porque no se pudo establecer que Lugo haya matado para sustraer el teléfono propiedad de Ramírez.
Antes de la sentencia el condenado había dicho ser inocente porque a la hora en que sucedió el crimen él supuestamente estaba en su casa. Tal versión nunca estuvo cimentada en el relato de algún testigo o prueba.
El ataque que culminó en la muerte del estudiante sucedió cerca de las 22:40 del viernes 24 de junio de 2011. Osvaldo volvía a su vivienda desde el colegio Arturo Illia y fue interceptado en calle Cartagena casi Juan José Castelli.
El maleante era un conocido del barrio, “Jorgito”, quien a punta de cuchillo le exigió la entrega de un celular, según la denuncia sostenida por parte de la familia de la víctima.
Osvaldo, al parecer, se negó y entonces el ladrón le asestó un puntazo en el pecho y otro debajo de la axila izquierda.
Malherido, el joven caminó hasta su domicilio y fue socorrido por una hermana. “Lo apuñalaron acá en la calle, a la vuelta de la entrada a la casa”, dijo Meza en diálogo con época.
Mientras llamaban por una ambulancia y la presencia de la Policía, Osvaldo se desangraba en el patio de su vivienda. “Tuvimos que llevarlo al hospital en un remís porque la ambulancia no vino”, señalaron sus seres queridos.
Casi cuatro horas más tarde, a las 2:20 del domingo, el muchacho perdió la vida mientras los médicos del Hospital Escuela hacían esfuerzos por salvarlo. Uno de los profundos puntazos le rozó el corazón y el restante le dañó un pulmón.
“Mi sobrino no tenía problemas. Iba a la escuela, a su trabajo y tenía algunos amigos”, explicó Meza.
Osvaldo se desempeñaba como tarjetero de estacionamiento medido en el centro de la ciudad y es hijo de un sargento ayudante de la Policía provincial separado de su madre.
Detalles de la pesquisa indican que Lugo, tras apuñalar a Ramírez, huyó caminando sin llevarse el teléfono que pretendía sustraer.
Autoridades de la Dirección de Investigación Criminal que colaboraron con sus pares de la comisaría Octava apresaron al homicida 12 horas después. Lo encontraron en su casa de Pasaje Francia al 2800, a tres cuadras de donde cometió el atraco.
Cuando vio a los efectivos acercarse, “Jorgito” quiso huir corriendo. Pero no llegó lejos porque lo interceptaron en la esquina de Cartagena y Wenceslao Domínguez.
Reincidente
Vecinos y amigos de Ramírez relataron que Lugo, el día anterior del ataque a Osvaldo, asaltó a otra persona en el barrio para sacarle la bicicleta. La víctima de ese delito afirmó que sufrió un corte a la altura de la nariz provocado con un destornillador.
Desde la fuerza de seguridad indicaron que “Jorgito” cuenta con antecedentes por hechos de robo y en más de una ocasión estuvo detenido.
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