Adentrándose en la geografía del Parque Industrial de Santa Rosa, se pueden conocer historias de realizadores que fueron adquiriendo capacidades convertidas en el parámetro fundamental para el desarrollo de su tarea laboral.
Díaz nació el 4 de febrero de 1977 en la capital pampeana. Realizó sus estudios primarios y secundarios en Santa Rosa y, al culminarlos, efectuó un curso de carpintería en la EPET 1. Este taller le daría las herramientas para dedicarse en el futuro a lo que más le gusta. "Empecé a trabajar en carpintería, desde los 15 años, en tres talleres que no eran propios, y me dieron la posibilidad de ir creciendo como carpintero", sintetiza el entrevistado.
Sin embargo, Díaz esconde una interesante historia de vida que define como una "rara experiencia". Hace cuatro años, decidió anotarse para enseñar carpintería a los presos de distintos lugres del país. "Un día, quizás el menos pensado, me llamaron por teléfono y dijeron que había quedado seleccionado para formar parte de ese proyecto", recuerda.
Internos.
En ese momento, dejó de lado todo lo que tenía aquí y se fue a vivir, durante un año, a Capital Federal donde le enseñó los conceptos básicos de carpintería a los internos de la Unidad 19 de Ezeiza. "Fui una especie de maestro carpintero, y esta significó una experiencia diferente que me tocó vivir y que no fue nada fácil desde el punto de vista familiar ya que tuve que dejar todo por este proyecto", reconoce. No obstante, afirma que desde lo personal y laboral resalta el hecho de "aprender a valorar lo poco que uno tiene acá". Destaca que, a veces, y por medio de chocar con los internos, lo "frenó" la intención de enseñar todo lo que sabía. "Uno allá tiene que decir por favor y nosotros no estamos acostumbrados a eso", sentencia.
Tras su paso por la unidad penitenciaria de Ezeiza, Díaz regresó a su ciudad natal con la intención de aplicar lo aprendido.
Por este motivo, el carpintero solicitó un crédito en el Gobierno de La Pampa con el objetivo de acrecentar su fuente de trabajo y hacerse un lugar, cada vez más relevante, en este medio. "Saqué el crédito porque necesitaba tener mis primeras armas", resume. Obtuvo la ayuda estatal y, desde ese momento, comenzó a construir una nueva historia. "Cuando le avisé a mis colegas y amigos que estaba de vuelta aquí, me ayudaron desde lo laboral y, de esa manera, pude instalarme en el lugar que tanto deseaba", amplía.
Muebles.
El año pasado, el carpintero comenzó a trabajar en el Parque Industrial. Por medio de sus experiencias anteriores, y recomendación de sus antiguos clientes, Díaz creció en relación a su producción y venta. En la actualidad, fabrica aberturas de madera, placares, alacenas y bajo mesadas como así también diversos muebles para cocina y otros cuya terminación las realiza en aluminio. La materia prima que utiliza es la melanina, cedro, roble y álamo.
En tanto, el proceso de fabricación, efectuado por el carpintero, comienza con la adquisición de las denominadas "hojas crudas" de las materias primas mencionadas. "Estas hojas se colocan sobre la escuadradora, luego se dibuja el plano de lo que vas a realizar y cortás la madera", puntualiza. Y agrega: "Lo que se cortó se coloca en la mesa de trabajo donde luego se ponen los filos, las bisagras, las puertas, los herrajes y se culmina con la colocación de lo fabricado en la obra determinada".
De acuerdo con el entrevistado, cada mueble lleva su tiempo de fabricación, que depende de la producción a realizar. En su carpintería, Díaz trabaja junto a un operario de lunes a sábado a la mañana en horario de comercio. Allí, se pueden observar las diferentes maquinas utilizadas en este tipo de labor como por ejemplo cortadoras, lijadoras, y herramientas manuales. También se contempla una modesta oficina, en uno de los sectores laterales, donde el propietario afirma que en ese lugar construirá su futuro espacio para las tareas específicamente administrativas. "Allí, en ese lugar, estoy haciendo mi oficina, pero todo lleva tiempo, dedicación e ir creciendo industrialmente a través del trabajo duro y constante", completa.
Mercado interno.
En distintos pasajes de la entrevista, Díaz enfatiza en que lo producido en su reciente taller del Parque Industrial lo vende únicamente en Santa Rosa. "Por ahora, trabajamos sólo aquí, en el mercado interno, pero con el tiempo podemos vender a otros lugares", generaliza. Sostiene que la clientela va aumentando y se esperanza que continúe siendo así. Por otra parte, se refiere a la paralización de la obra pública en la provincia y opina que está al tanto de esta problemática que afecta a la mayoría de los industriales pampeanos.
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