En una contraofensiva para acallar las críticas opositoras, el oficialismo busca llenar el vacío provocado por la ausencia de Chávez con actos, reuniones y anuncios
Cada uno a lo suyo. Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional, reunido con los militares y amenazando a la oposición: "No jueguen con candela porque se van a quemar. No se confundan con lo que está ocurriendo en Venezuela", aseveró.
Rafael Ramírez, presidente de la petrolera estatal Pdvsa, encargado de apuntalar las finanzas gubernamentales. El también ministro de Energía y Petróleo se reunió con banqueros del gobierno y privados. "Todos los programas de la revolución siguen y seguirán. El gobierno revolucionario no se detuvo ni un minuto", enfatizó. Y para demostrarlo anticipó que durante este año se construirán 620.000 viviendas.
Elías Jaua, el nuevo ministro de Relaciones Exteriores, recibió a dos cancilleres con pocos minutos de diferencia: la colombiana Ángela Holguín, una de las preferidas de Chávez, y el ecuatoriano Ricardo Patiño, uno de los grandes aliados del bloque del ALBA.
Con la primera, se priorizaron los temas fronterizos, y con el segundo, se pactaron los pasos por seguir en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), cuya cumbre en Chile es "la próxima agenda internacional" que tiene Caracas, confirmó Jaua.
Jorge Arreaza, ministro de Ciencia y Tecnología y yerno de Chávez, hizo públicos desde La Habana los avances de su programa estrella, la entrega de computadoras (llamadas "canaimitas") en colegios.
Y al frente del pelotón, el vicepresidente Nicolás Maduro, que por la mañana se reunió en el estado de Barinas con el gobernador Adán Chávez, hermano del mandatario, para inaugurar un liceo bolivariano. "La orientación que dio el presidente en esta nueva etapa, luego de las tremendas victorias electorales del 7 de octubre y del 16 de diciembre, es que seamos un solo gobierno, un solo pueblo, una sola patria", resumió.
Desde Barinas, el nuevo hombre fuerte del chavismo saltó al estado de Lara para dirigir una inspección de cosechas agrarias en el Valle de Quíbor. "Una de las grandes metas que Chávez propuso es que Venezuela conquiste su soberanía alimentaria y logre exportar alimentos." Los deseos de Maduro, en principio, sólo son deseos. Caracas sufre desde hace semanas fuertes desabastecimientos en alimentos básicos, como pan, azúcar, pollo y aceite, lo que obliga a parte de la población a soportar madrugonazos y largas colas.
La maratón de Maduro continuó de noche en el estado de Zulia, reconquistado para el oficialismo en las elecciones regionales de diciembre pasado. Allí, encabezó la presentación de 200 efectivos de la Guardia del Pueblo, una fuerza policial creada por Chávez en 2011.
EVOLUCIÓN
El despliegue gubernamental se produjo horas después de que Maduro deslizara varias claves durante la entrevista realizada por la agencia EFE y retransmitida por TeleSur.
Según sus palabras, Chávez continuaría su mejoría tras controlarse las infecciones y pese a los "estragos de la insuficiencia respiratoria". No obstante, mantiene las puertas abiertas a la eventual celebración de elecciones presidenciales "en 30 días" si se llegara a declarar la ausencia formal de Chávez, comicios que ganaría gracias "a la suficiente contundencia de las fuerzas revolucionarias".
El oficialismo mantiene a duras penas que Chávez ejerce su cargo, obligando a todo el país a un acto de fe. Se trata entonces de llenar los huecos de la ausencia presidencial con acción. Además, la polémica sentencia del Tribunal Supremo a favor de la investidura de Chávez, el debate del Estado de la nación que no fue tal en la Asamblea Nacional, y la controversia en torno a la firma y al decreto del nombramiento de Jaua obligaban un contraataque oficialista en toda regla.
Y como en cualquier despliegue político, hubo un momento estelar. Lo protagonizó Maduro. En su empeño por mimetizar a su ídolo, el vicepresidente de un país que en 2012 sufrió 21.692 homicidios, encontró de forma sorprendente el motivo de tan sangrienta cifra: "La inseguridad es producto de la exaltación de la violencia que hace el cine de los Estados Unidos"..


Comentá la nota