Calificó de “irresponsabilidad” no avanzar en el acueducto que va de Cañadón Seco a Caleta Olivia. Un proyecto que, aparentemente, la gestión de Córdoba dejaría de lado. “Fue aprobado y financiado por el ENHOSA, y ya está licitado”, dijo el vicegobernador.
El actual vicegobernador Fernando Cotillo, por entonces intendente de dicha ciudad, realizó las gestiones correspondientes ante autoridades del Ente Nacional de Obras Hídricas y de Saneamiento (ENOHSA). El ente nacional aprobó el financiamiento de 14 millones de pesos que demandaba la obra, convirtiéndose en el mayor acuerdo firmado por el ENHOSA de forma directa con un municipio desde 2003 a la fecha. La instalación del acueducto fue ya licitada y adjudicada, y antes del cambio de autoridades del pasado 12 de diciembre ya estaba todo listo para comenzar. Sólo restaba que la Municipalidad solicite el anticipo financiero al organismo nacional para iniciar la obra.
“Primero debatimos y consensuamos la idea con actores sociales de Caleta Olivia, vecinos y entidades intermedias. Presentamos el anteproyecto y se lo explicamos a las autoridades del ENHOSA, sumando certezas a la viabilidad de lo que pretendíamos. Lo aceptaron y nos dijeron que trabajemos en el proyecto. Lo hicimos a través de Servicios Públicos y fue aprobado por el organismo nacional. En consecuencia, se firmó el convenio marco que nos habilitó a licitar. Lo hicimos y la obra está adjudicada. Trabajamos mucho desde el municipio con los vecinos, y con los diputados Rubén Contreras y Eugenio Quiroga, para que este aporte de agua potable sea posible”, explicó Fernando Cotillo, sorprendido por las declaraciones de su sucesor, José Córdoba, sobre la revisión del proyecto, que sumaría entre 6 mil y 7 mil m3 más de agua potable al día para la comunidad.
Sobre dicha decisión, el vicegobernador dijo que “no lo podía creer, porque pueden existir diferencias políticas, pero no las podemos sostener a cualquier costo”, sostuvo y agregó que “está en juego un aporte más que importante de agua potable, la ciudad la necesita, y para logarlo es preciso invertir. Esa inversión está garantizada por el ENHOSA y un capricho pueril no puede privar a toda una comunidad de un aliciente a la problemática”, sostuvo.
Si bien coincidió en que la solución definitiva vendrá de la mano del acueducto del Lago Buenos Aires, acotó que “en tanto no lo tengamos, debemos realizar todo cuanto esté a nuestro alcance para que los vecinos no sufran la falta de agua. No ejecutar el proyecto es condenar a la ciudad a soportar carencias que pueden ser saneadas, y nadie en sus cabales puede pergeñar tamaña falta de respeto a la comunidad”, indicó.
La “nueva idea” que propone la administración de Córdoba sería explotar los acuíferos de Meseta Espinosa. “Vale aclarar que la intención de un desarrollo en ese sector también fue un aporte de SPSE distrito Cañadón Seco, y que, inclusive, se realizaron diversos encuentros con el propietario de la estancia que lo contiene. No obstante, la intención de llevar adelante un emprendimiento comercial por parte del estanciero imposibilitó que se continuara avanzando en tal sentido”, recordó Cotillo.
Beneficios
De construirse el acueducto, entre el aporte de Cañadón Seco y los posos activos en Cañadón Quinta se sumaría un caudal diario de alrededor de 14 mil metros cúbicos diarios. Esta cantidad de agua potable se acerca a los 16 mil metros cúbicos diarios que aporta el acueducto del Lago Musters, controlado por la Sociedad Cooperativa de Comodoro Rivadavia, y de esa forma, se estaría proporcionando a la comunidad un total de 30 mil cúbicos por día. “Esta es la forma de transitar hacia la solución definitiva, que, repito, es el acueducto del Lago Buenos Aires, que nos brindaría una mayor tranquilidad a los habitantes de una ciudad que crece muy rápidamente en materia demográfica y en demanda de servicios. No tenemos que ser necios, ni condenar a la comunidad por mezquindades políticas. Está bien desarrollar cualquier otro proyecto alternativo, pero no podemos dejar caer una realidad que tiene financiación garantizada y hasta está licitada. Le pido al intendente Córdoba que deje de llevar adelante la triste política del ‘miente, miente, que algo quedará’, y no nos condene a los caletenses a soportar la carencia de agua cuando tiene la manera de evitarlo en la mano”, culminó el vicegobernador.



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