La ciudad viene destinando una cifra que va desde los nueve a los once millones de pesos mensuales a este servicio de recolección de sus residuos domiciliarios. Un importe tan desproporcionado, frente a la cantidad y calidad de servicio, que obligó al intendente Gutiérrez a mantener escondida toda información económica sobre este asunto.
Obligado a bajar costos fuertemente, la administración Gutiérrez ofrece nada menos que seis millones de pesos mensuales como precio base de un contrato a cinco años. Una cifra muy alta para cualquier proyecto municipalizado, baja para una empresa que puede controlar al resto del mercado, como ha demostrado Covelia.
UN POCO DE HISTORIA
En plena administración anibalo-villordista sobrevino la privatización del área de Higiene Urbana. Era un contrato por seis años, con un precio base de 100 millones de pesos, por el total del período. El año pasado se pagó más de esa cifra, sólo por los doce meses.
El negocio más importante de la ciudad abarcaba buena parte de la gestión del próximo Intendente, una vez terminada esa gestión. Durante la campaña electoral de Gutiérrez, ese contrato era el símbolo de la opresión, de las ideas que dominaron la ciudad propias del neoliberalismo, que había que investigar y revertir.
Durante los tumultuosos días villordianos, con Aníbal sentado en el Ministerio del Interior de la Nación, eran tan fuertes los vientos de triunfo y permanencia en el poder local, que ni se pensaba en la posibilidad que algún día, esos mismos funcionarios deberían volver a caminar las calles de la ciudad, a pie.
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