Costaría $ 21,5 millones dejar operativa la Nueva Terminal

Ese es el cálculo de uno de los interesados en gestionar el nuevo complejo. La Provincia ya gastó $ 20 millones extra para resolver problemas de diseño.

Teba S.A., uno de los dos consorcios interesados en quedarse con la administración de la Nueva Terminal de Ómnibus (T2), estimó en 21,5 millones de pesos la inversión necesaria para resolver los innumerables problemas de diseño que tiene el enorme edificio de bulevar Perón. Recién luego de semejante desembolso, el complejo inaugurado hace apenas seis meses por el ex gobernador Juan Schiaretti quedaría operativo al ciento por ciento.

La estimación de la empresa Teba (administradora de la Terminal de Ómnibus de Retiro, entre otras) surge luego de un relevamiento sobre la T2 que llevó adelante días atrás un equipo de ingenieros y especialistas en transporte contratados específicamente para ello. “Esa es la inversión mínima que requiere hoy la Nueva Terminal para poder funcionar sin problemas”, le dijo a Día a Día Adrián Sequeira, apoderado de Terminales Terrestres Argentinas (TTA), grupo integrado por Teba y el Estudio Sequeira & Asociados.

Del relevamiento surgieron innumerables obras a ejecutar para poder poner en marcha la Nueva Terminal, entre las que se destaca la modificación de los radios de giro de la totalidad de las dársenas que utilizan los colectivos de larga distancia (con doble eje delantero), con la idea de reducir el ángulo de maniobra de dichos vehículos. Como se recordará, ese fue uno de los principales reparos que los choferes de Aoita le habían planteado oportunamente a la Provincia.

Según la misma evaluación, también habría que modificar los ángulos de giro en el estacionamiento del área de encomiendas, habilitar un ascensor para permitir la accesibilidad de personas discapacitadas al complejo, colocar equipos de control y grupos electrógenos para garantizar la provisión de energía, e instalar un sistema de cámaras de vigilancia en el sector de plataformas. Asimismo, sería necesario colocar 12 equipos de 20 toneladas de refrigeración para climatizar el hall central, instalar cartelería de evacuación de pasajeros ante una eventual emergencia, entre otras modificaciones. Por fuera del presupuesto estimado, la firma también señala la necesidad de realizar varias reparaciones en instalaciones eléctricas, sanitarias y pluviales.

Cabe señalar que luego de ser inaugurada, la T2 (que costó 75 millones de pesos) debió recibir trabajos complementarias por 20 millones adicionales para reparar serios desperfectos derivados de un mal diseño de obra.

Según Sequeira, el mismo informe con la evaluación de sus ingenieros ya fue presentado al ministro de Transporte, Dante Heredia, quien se habría comprometido a estudiarlo. Como parte de su propuesta para quedarse con la gestión de la Nueva Terminal (y también del antiguo edificio), TTA ofreció 18 millones de pesos en inversiones de obra por un lapso de 24 meses, y el pago de un canon de operación a la Provincia de 150 mil pesos mensuales, valor que sería actualizado periódicamente.

Dos grupos en pugna

Aunque estaba prevista inicialmente para febrero, la licitación de la Terminal de Ómnibus fue pospuesta sin fecha precisa por la nueva gestión de José Manuel de la Sota. Algunos trascendidos hablaban de que el proceso recién se reactivaría en el segundo semestre de este año.

Hasta el momento, hay dos grupos interesados en quedarse con la concesión que se extendería por un plazo de entre 20 y 30 años. Uno de ellos es el consorcio comandado por el economista Carlos Escalera, que reúne a los actuales locatarios de la Vieja Terminal. Este grupo ya había presentado el año pasado una propuesta de iniciativa privada, declarada de interés por la Provincia.

El otro interesado es TTA, integrado por el estudio local Sequeira & Asociados y el grupo Teba, actual administrador de las terminales de Retiro y La Plata, cuyo titular es Néstor Otero, empresario vinculado al ex secretario de Transporte de la Nación, Ricardo Jaime.

Cuestión de seguridad

El croquis general muestra la actual disposición de las dársenas en la Nueva Terminal, mientras que el detalle de la izquierda plantea la corrección sobre el radio de giro de las mismas. Sin esa intervención, los especialistas de TTA aseguran que es imposible que, por ejemplo, una grúa pueda ingresar y retirarse de dicho sector para evacuar a un colectivo que esté incendiándose.

Dársenas a 45º

Según el grupo TTA, en la Nueva Terminal deben modificarse los radios de giro de todas las dársenas utilizadas por los colectivos, llevándolas a 45º. Con dicha intervención, la T2 perdería 10 dársenas pero permitiría que los micros operen con una fluidez que hoy no tienen.

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