Costanera: Desvían el río y hacen cruces de sal

El pronóstico no es bueno y con más agua temen que empeore la zona que se desmoronó en la Costanera, por eso desvían el río y apuntalan un paredón.

Ni a nombrarla se atreven los funcionarios de la Muni que están trabajando en el tramo de Costanera que se desplomó el 12/12/12, hacen cruces de sal como en los viejos tiempos, pero en el pronóstico está latente, dibujada con nubes grises y rayos para hoy, mañana y el domingo. Por eso trabajan fuerte, porque si ella, la innombrable lluvia llega a caer, el desmoronamiento de la Costanera Ramón Mestre puede empeorar.

Las primeras tareas para reforzar la zona, en coordinación con el Ministerio de Agua, Ambiente y Energía de la Provincia, fueron ayer y estuvieron focalizadas en desviar el río para que deje de chocar contra la barranca que cedió y que se llevó unos 20 metros de ciclovía y parte de la vereda cerca del puente Zípoli.

Si la lluvia cae, el río crece y si esto pasa la fuerza del agua puede seguir socavando la arcilla de la barranca y empeorar la situación, por eso el desvío del Suquía es importante para la Muni.

En la zona del derrumbe estuvieron trabajando ayer funcionarios y empleados de la dirección de Obras Viales, junto con inspectores de Tránsito y personal técnico de Ecogas, ya que exactamente por el lugar que cedió pasa un caño de acero de la empresa.

La idea que tienen desde la Municipalidad es apuntalar una parte del muro de contención de la barranca que no cayó para después hacer el relleno y la reconstrucción de la vereda y la ciclovía que terminaron en el fondo del río.

Según apuntaron desde Obras Viales, es probable que este trabajo no se pueda ejecutar durante el verano por las persistentes lluvias, por eso la prioridad del área es desviar el río.

A su vez, desde la Dirección informaron que la estructura del puente Zípoli no sufrió daños y por las dudas en el tránsito sobre la carpeta asfáltica de Costanera colindante al desmoronamiento está desviado “hasta que se termine con las obras y las evaluaciones del sector”.

Las primeras camionadas con piedras para tirar sobre el lecho del Suquía llegaron a Costanera y Zípoli pasado el mediodía. Esa carga era de 100 toneladas y desde la Muni indicaron que “se van a necesitar muchísimos camiones más para poder desviar el río y rellenar lo que cedió”.

El Ministerio de Agua de la Provincia trabajó para ayudar a la Muni unas cuadras río arriba. “La prioridad fue dividir el cauce del río en dos brazos para que no llegue tanta agua a la zona afectada. Este trabajo se realizó con una retroexcavadora”, informaron desde la cartera.

Además de lluvia, los temores de la Muni también apuntan a las válvulas del San Roque, ya que si se abren para nivelar el dique el Suquía aumenta considerablemente su caudal, pero desde el Ministerio indicaron que los sistemas de drenaje del paredón están cerrados.

El gas, ok. Desde Ecogas informaron que el miércoles, momentos después del desmoronamiento, mandaron técnicos a la zona afectada para que revisaran el caño que pasa por el lugar y constataron que no había sufrido ningún daño y que no se afectó la provisión del servicio.

Desde la empresa indicaron que están trabajando en conjunto con la Municipalidad en la tarea de rellenado e informaron que el caño del sector forma parte del sistema de distribución de gas de la ciudad, tiene 8 pulgadas de diámetro y es de acero.

Paciencia. Desde el área de Obras Viales anunciaron que hoy se habilitaría el puente Zípoli de manera parcial. El muro derrumbado se reconstruirá recién en abril, tras la temporada de lluvias.

.....................................................

Especialistas sugieren revisar las obras del río

“Lo que ocurrió se debe a que la pared de hormigón que cayó no tenía una base con pilotes como el puente, sino superficial, apoyada sobre el suelo. Cuando subió el nivel del río, el agua entró por debajo y socavó el sector”, explicó a Día a Día Roberto Terzariol, ingeniero y vicedecano de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNC.

El ingeniero, un experto en puentes que recorrió durante el día de ayer la zona afectada por el desmoronamiento, aclaró además que la estructura del puente Zípoli no corre peligro.

Sin embargo también sugirió que la Municipalidad debería revisar exhaustivamente la Costanera en toda su extensión para chequear el estado de los otros murallones, y comprobar si tienen pilotes o están apoyados de forma “superficial”. Y es que de ser así podrían ser socavados en caso que el río crezca o se desvíe levemente de su curso.

“En el caso de muros sin fundaciones, rehacerlos sería poco factible”, aclaró Terzariol y explicó que lo lógico en esos casos es reorientar el agua para que corra por el centro del curso y no se acerque a los laterales.

Para no permitir la llegada del agua, el especialista también sugiere construir protecciones de piedra.

Comentá la nota