Costa viaja a Buenos Aires con el objetivo de destrabar el polémico crédito del Banco Nación

Se reunirá con el ministro de Economía y el presidente del Nación. Quiere saber si falta "alguna documentación" para que lleguen los 200 millones de pesos que están frenados.
El ministro de Hacienda, Marcelo Costa, viajará este martes a Buenos Aires con el objetivo concreto de conseguir financiamiento público y privado que ayude a enfrentar la crisis de las cuentas públicas.

La misión durará dos días, a lo largo de los cuáles el funcionario planea reunirse con el ministro de Economía, Hernán Lorenzino; y el titular del Banco Nación, Juan Carlos Fábrega. Por otro lado, se juntará con autoridades de la banca privada.

Las reuniones con Lorenzino y Fábrega están marcadas con rojo en su agenda y tienen importancia tanto desde el punto de vista económico como político. Es que el freno para el crédito de 400 millones de pesos que la entidad estatal iba a entregar a Mendoza ha generado la especulación de que hay un cortocircuito entre el gobernador Paco Pérez y la Casa Rosada.

Lejos de esas versiones, Costa afirmó este lunes que su reunión con Fábrega es para ver si hace falta "alguna documentación" para que el Nación mande finalmente la primera cuota de 200 millones. También indicó el ministro de Hacienda que este crédito surgió de un "acuerdo verbal" que hasta aquí, por razones desconocidas, no se cumplió.

Un misterio profundo rodea el préstamo trabado del Nación. Durante el fin de semana surgió la versión de una posible sanción política contra Pérez. A la que se sumó otra, sobre un presunto cerrojo de dinero para las provincias derivado de la crisis económica que tuvo su primer acto en el recorte de recursos que sufre el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli.

En este sentido, diarios nacionales indicaron que está en ejecución un fuerte plan de ajuste que alcanza a todos los gobernadores y una fuente del ámbito parlamentario lo avaló con un dato: "En este momento, el secretario de Finanzas de la Nación, Juan Carlos Pezoa, no le atiende el teléfono a ningún gobernador", expresó.

Sin dramatismo. Antes de partir a Buenos Aires, Costa trató de desdramatizar el panorama económico, que pone en peligro, según los analistas, el propio pago de los sueldos estatales en los próximos meses.

El funcionario reconoció que "la situación es complicada y hay que revisarla día a día". Sin embargo, sostuvo que por ahora no ve "complicaciones inmediatas para pagar los sueldos". Afirmó además que no tiene instrucciones nacionales para ajustar y volvió a descartar la emisión de una cuasi moneda.

Incluso Costa se animó a mencionar datos algo alentadores. El titular de Hacienda afirmó que la coparticipación federal aumentó en junio y se ubicó en los parámetros proyectados para este año: 24 por ciento más que el año pasado.

Según el funcionario, en abril y mayo sí se había producido una desaceleración de la coparticipación, ya que durante estos dos meses sólo se recibió un 17 por ciento más, es decir, 7 puntos menos que los que se calcularon para la elaboración del presupuesto.

También sumó como dato favorable que la recaudación de impuestos provinciales responde a lo estimado a principios de este año.

De todos modos Costa volvió a descartar la posibilidad de reabrir la paritaria con los gremios, periodo de negociación de aumentos salariales que terminó no muy bien para el Gobierno: tanto docentes como empleados judiciales se mantienen en pie de guerra, descontentos con el incremento recibido.

Banca privada. Pero el ministro de Hacienda no sólo hará en Buenos Aires gestiones antes funcionarios nacionales. Costa planea reunirse con autoridades de los bancos Macro, Hipotecario y BNP, con los cuales busca arreglar un financiamiento de 700 millones de pesos.

Hacienda ya adjudicó a estas entidades los préstamos, denominados "créditos puente", en el marco de la operatoria para lanzar un bono internacional que permita acceder a fondos por 1.500 millones de pesos. Sólo faltaría, según Costa, la firma de los contratos respectivos para recibir la plata.

En cambio, el bono internacional ha quedado por ahora en suspenso, debido a las altas tasas de interés, aunque Costa no descarta del todo poder reactivarlo después del 3 de agosto. Ese día el Gobierno Nacional cumpliría con las obligaciones de un bono por 2.300 millones de dólares (Boden 2012) y conseguirá la "independencia económica", según proclamó el ministro de Economía Lorenzino.

Costa cree que el pago del Boden 2012 provocará que bajen las tasas y reabrirá el panorama para conseguir financiamiento internacional, aunque por ahora sólo maneja la posibilidad de emitir un bono nacional.

Comentá la nota