Se trata de Yanina Gambetti, vecina quilmeña miembro del colectivo de autoconvocados que forman parte de la “Asamblea No a la entrega de la Costa en defensa de la Reserva Natural”. En su celular, una voz dijo: “Déjense de molestar o les va a pasar algo”. El llamado llegó luego de una marcha al Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible. “Es indudable que estamos por buen camino”, dijo Gambetti.
“Hicieron referencia a que nos dejemos de molestar. No es extraño que ocurra este tipo de cosas, que siguen pasando en la Provincia y en especial en el interior con los conflictos con la minería que son moneda corriente. Son cuestiones que no deberían pasar. Nuestra tarea es denunciar y hacerlo público y buscar evitar que siga pasando. No creo que sea algo personal, porque le puede pasar a cualquiera que busque obstaculizar intereses importantes como los del proyecto de Techint para la costa del Río de la Plata que es multimillonario”, apuntó, y aclaró que la investigación corre por cuenta del Ministerio Público de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, porque ella se encontraba en ésta jurisdicción cuando recibió el penoso mensaje.
UN proyecto que encuentra obstáculos
Justamente los asambleístas medioambientales vienen llevando a cabo marchas y actividades en busca de “recuperar la costa y que sea declarada como reserva”, ante la amenaza de concreción del proyecto de construcción del Costa del Plata, un barrio similar al cotizado capitalino Puerto Madero, que se planea extender entre las márgenes de Avellaneda y Quilmes. Mientras que este proyecto ya cuenta con el visto bueno avellanedense con una rezonificación aprobada, desde el lado de Quilmes el proyecto aun está parado. Esta situación, sumada a que desde el gobierno provincial aún no ha regulado el tema, hace que el proyecto costero se dilate más de lo planeado, ya que había sido presentado con bombos y platillos a mediados del 2007.
“Que el proyecto esté parado hace que la empresa Techint pierda plata. Eso tiene que ver con que estamos en el camino correcto”, dijo Gambetti, quien relaciona directamente la amenaza con la marcha realizada pocas horas antes, frente a Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS), entidad gubernamental que aun no avaló los documentos del proyecto referidos al impacto ambiental que ocasionaría a la región el megaemprendimiento. Según los ambientalistas, “el impacto es grande”, ya que Techint busca la “refuncionalización” urbana de la costa de Avellaneda (55 kilómetros cuadrados, 8 de costa) y Quilmes ((125 kilómetros cuadrados, 12 de costa) a través de la toma de la costa y con la construcción de un barrio que fue pensado para albergar más 3 mil departamentos. Con esta avanzada, se perderían los humerales naturales ribereños.
“En Quilmes el tema aún no está resuelto porque falta la rezonificación. Hay una ordenanza aprobada que reglamentan y limitan la costa en una Reserva Marginal, con lo cual no se podría edificar. Esa ordenanza hay que remplazarla por una nueva. Los ambientalistas queremos proteger la ordenanza que ya existe”, señaló Gambetti. “A diferencia de este distrito, en Avellaneda el proyecto de reurbanización costera ya está activando a la espera de las reglamentaciones de Quilmes y de La Plata. Pero aun así, sabemos que allí se está despertando una gran conciencia ambiental por parte de los vecinos y sabemos que habrá una gran movida opositora”.
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