Grupos de defensa del consumidor dijeron que es una "limosna"
ROMA (EFE).- La empresa Costa anunció ayer que pagará una indemnización de 11.000 euros a cada uno de los pasajeros que viajaban en el crucero accidentado frente a la isla del Giglio el 13 de enero pasado, un ofrecimiento que fue considerado una "limosna" por grupos de defensa del consumidor.
El pago, que incluirá también a los niños menores de 12 años a pesar de que viajaban gratis, consistirá en 11.000 euros de resarcimiento por el equipaje perdido y el trauma psicológico, más otros 3000 en conceptos de devolución de gastos.
Quienes no están incluidos en el arreglo son los cientos de miembros de la tripulación , las personas que sufrieron daños físicos en el accidente y los familiares de las personas muertas -16 hasta el momento-, con quienes se prevén arreglos individuales.
El acuerdo surgió de las negociaciones entre representantes de la empresa y el Comité de Náufragos del Costa Concordia, compuesto por grupos italianos de defensa del consumidor, que afirman representar a 3206 pasajeros de 61 países.
"La gran ventaja de este acuerdo es que implica una respuesta inmediata, sin gastos legales, que les permite a los pasajeros ponerle un punto final a este episodio y seguir adelante", dijo el representante de Costa , Roberto Corbella.
Además, se informó que los pasajeros son libres de emprender acciones legales por su cuenta si no están satisfechos con el acuerdo, pero se advirtió que quienes acepten la oferta deberán renunciar a futuras acciones legales.
Si bien se estima que alrededor del 85% de los pasajeros aceptarán el trato, ya se han hecho oír voces de protesta frente a lo que Codacons, uno de los grupos más conocidos de defensa del consumidor en Italia, calificó de una "limosna".
La agrupación contrató a dos firmas de abogados en Estados Unidos, a fin de emprender una demanda colectiva, con la expectativa de lograr una indemnización de entre 125.000 y un millón de euros para cada pasajero. De la misma manera, actuó el abogado alemán Hans Reinhardt, que aconsejó a sus representados, 15 alemanes que sobrevivieron al naufragio , no aceptar el acuerdo, y contrató una firma jurídica estadounidense para presentar una demanda.
Mientras tanto, ayer se reiniciaron las tareas de búsqueda de las 22 personas que continúan desaparecidas, al tiempo que entre hoy y mañana estarían comenzando las tareas para retirar las 2300 toneladas de combustible albergadas en el barco. Por su parte, los ecologistas advirtieron que el peligro de contaminación no sólo está relacionado con el combustible, sino que, además, podrían resultar muy dañinas las pérdidas de detergentes, químicos, aceites y pinturas..
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