La cortina de humo

La Presidenta ayer utilizó un acto público para pedir la continuidad de Maradona. La estrategia oficial para que nada cambie y la preocupante manipulación de la principal pasión de los argentinos.
El fútbol y la política, históricamente, mantienen una fuerte simbiosis en la Argentina. La historia de nuestro país demuestra que suelen retroalimentarse mutuamente, ya sea para obtener beneficios deportivos, económicos o políticos.

Igualmente, resulta más que llamativo el esfuerzo que están haciendo funcionarios del Gobierno nacional para que Diego Maradona continúe al frente de la Selección argentina. ¿El motivo? Incentivar y manipular el fervor popular por la Selección, para que siga acaparando la atención de la opinión pública, constituye una cortina de humo que permite evitar abordar los verdaderos problemas que afectan a la población. Y se da en momentos en que se viene una ola de aumentos que impactará de lleno en el bolsillo de la clase media. Los economistas ya alertan por inminentes subas en la medicina prepaga, en los alimentos y en distintos servicios.

Eso no es todo. El operativo orquestado por la Casa Rosada tiene un fin político electoral: inventar un fanatismo por la Selección (con la ayuda de los punteros políticos e intendentes del Conurbano, expertos en “movilizaciones espontáneas”) permitiría generar expectativas de cara a la Copa América que se jugará el año próximo en nuestro país. El torneo se realizará tres meses antes de las elecciones presidenciales, por lo que en los cálculos del Gobierno está la idea de poder favorecerse en caso de que el combinado nacional se quede con el título, que no lo consigue desde 1993.

Por todo ello no fue extraño que la propia presidenta Cristina Kirchner ayer saliera, en un acto realizado en San Miguel, a dar un mensaje de apoyo al DT de la Selección, cuya continuidad está en duda (ver El Clásico). Cristina exclamó: “Aguante Maradona, aguante la Argentina”.

“Cuando ayer (por el domingo) vi a miles de argentinos que fueron a recibir a nuestra Selección, sentí un doble orgullo de ser argentina por los que venían y por los miles que les daban un reconocimiento, en las buenas y en las malas”, señaló la Presidenta. Y agregó: “Quiero que nuestra Selección vaya a la Casa Rosada. Yo invité a los chicos y ellos dijeron que no merecían ir. Se equivocan, tienen todo el merecimiento para ir a la Casa Rosada y los voy a estar esperando. Sepan que esta Presidenta es más aguantadora en las malas que seguidora en las buenas”.

Además, el uso político que intenta hacer el Gobierno del fútbol también tiene un costado de negocio.

Ocurre que un buen desempeño de la Selección en el Mundial hubiese brindado el marco ideal para que la administración kirchnerista avance con el proyecto que más le interesa al titular de la AFA, Julio Grondona, y a varios funcionarios K: la legalización de las apuestas deportivas.

No sólo estarían interesados en quedarse con esa actividad la firma Codere y el zar kirchnerista del juego, Cristóbal López, que son socios en la provincia de Buenos Aires, sino también empresas internacionales de apuestas on line como Bwin, que actualmente es el principal sponsor de algunos de los clubes más poderosos del mundo, como Real Madrid y AC Milan. Esa firma austríaca también patrocinó durante un tiempo, y de la mano de Mauricio Macri, la camiseta de Boca durante una gira que realizó por el exterior. Pero el acuerdo -por 13 millones de dólares- no pudo continuar ante las dificultades legales que tiene la compañía europea para operar en nuestro país.

En ese contexto, el proyecto que tendrían en carpeta desde hace tiempo el titular de la AFA y directivos de importantes clubes es la legalización del denominado Prode bancado. Se trata de un sistema de apuestas al que se accede por teléfono o internet y tiene cobro inmediato. Y ofrecería la posibilidad de que también se juegue on line en las agencias oficiales, para que éstas no se queden fuera del sistema.

Las cifras que manejan en la AFA en cuanto a ingresos por este Prode alcanzarían de 30 a 35 millones de dólares al año. Hoy, el Prode común le deja, a lo sumo, solamente 40.000 pesos por mes.

El argumento de los clubes para oficializar las apuestas es la angustiante situación económica que atraviesan algunas entidades. Y miran como ejemplo a Europa, donde este sistema de apuestas recauda cerca de 1.500 millones de dólares al año. Pero tiene un costado negro: la corrupción. A saber:

î La UEFA excluyó al club Pobeda, de Macedonia, durante 8 años, de cualquier competencia continental por un hecho ilícito relacionado con apuestas ocurrido en 2004.

î En Brasil, la revista Veja denunció que el árbitro Edilson Pereira de Carvalho manipulaba partidos a pedido de un empresario que apostaba por internet. Once partidos del Brasileirão fueron anulados y Pereira de Carvalho suspendido de por vida.

î En 1980, los clubes de Italia Milan y Lazio fueron castigados con el descenso a la Serie B por las apuestas clandestinas “arregladas” en sus propios partidos a favor de dos empresarios romanos. También fue sancionado el goleador Paolo Rossi, por entonces en Perugia.

î En 1994, Bruce Grobbelaar, arquero del Liverpool, fue filmado con una cámara oculta y acusado de arreglar partidos a favor de apostadores.

î El tenis también viene sufriendo por el mismo conflicto. Nikolai Davydenko también estuvo sospechado de formar parte del circuito de apuestas.

En foco

La manipulación del sentimiento popular

Lo que está sucediendo con la Selección argentina, luego de la estrepitosa derrota en el Mundial, es una clara maniobra política, orquestada desde las más altas esferas del poder kirchnerista.

Resulta evidente que el Gobierno nacional intenta, bajo todas las formas posibles, mantener vivo -aunque sea con respirador artificial- el fenómeno que se generó con el Bicentenario, cuando surgió un sentimiento de unidad nacional, de querer formar parte de un proyecto colectivo que permita construir alternativas superadoras para encarar los desafíos del presente.

En cierta forma, ese sentimiento se trasladó al Mundial. Hubo una reacción muy positiva de la gente ante las expectativas que generó el equipo de Maradona, que concluyeron abruptamente con la goleada que propinó Alemania y que pusieron de manifiesto una evidente debilidad estructural. Sólo había un conjunto de individualidades, y nunca apareció un funcionamiento colectivo acorde con la profesionalidad de los jugadores que vestían la celeste y blanca.

Esta estrategia K, que envilece un sentimiento que cala tan hondo en los argentinos (como es la pasión por el fútbol), también genera el caldo de cultivo para el desarrollo de los negocios en los que estarían vinculados el presidente de la AFA, Julio Grondona, y varios dirigentes.

No todo es responsabilidad del oficialismo. El Gobierno puede orquestar este tipo de acciones debido a que la oposición duerme la siesta permanentemente. Y no plantea la discusión sobre los verdaderos problemas que afectan a la población.

De lo contrario, no se explicaría por qué, para gran parte de los políticos que dicen representar la alternativa a la hegemonía K, el tema más relevante sea si existe o no una embajada paralela en Venezuela. Obviamente, se trata de un presunto caso de corrupción que debe ser investigado a fondo y se debe castigar a los responsables. Pero este tema no puede ser excluyente.

A su vez, algunos opositores, como Ricardo Alfonsín, que por el momento no es ni la mitad de lo que fue su padre, incurre en el mero voluntarismo, en ser un mero relator de la realidad. Una muestra clara de esto es cuando el dirigente radical repite que se les debe dar el 82% móvil a los jubilados, pero sin plantear de qué forma se puede hacer: es evidente que no tiene un plan que permita concretar esa iniciativa. ¿Se puede conducir un país, como aspira Alfonsín, sin tener planes estratégicos? Nadie puede estar en desacuerdo con el hecho de que jubilados y pensionados perciban una jubilación digna, pero las políticas de Estado tienen que ser sustentables económicamente.

Otros políticos del oficialismo y de la oposición, en tanto, se ocupan solamente de discutir iniciativas como el matrimonio gay, que constituye otra cortina de humo. Una clara muestra de ello es que se trata de un proyecto que sólo atañe a un pequeñísimo porcentaje de la población, que ni siquiera alcanza a constituir una minoría social.

Toda esta situación no es producto de la casualidad. A muchos oficialistas y opositores los unen negocios e intereses en común, y evitan así abordar problemas fundamentales, en un país que aún mantiene alarmantes bolsones de pobreza e indigencia estructural. En definitiva, lo que demostraron las últimas décadas fue que los gobiernos cambiaron, distintos partidos políticos se alternaron en la Casa Rosada, pero los grupos concentrados del poder económico prácticamente siguieron siendo los mismos. Por eso hay que tener en cuenta que lo importante, como decía Arturo Jauretche, no es cambiar de collar, sino dejar de ser perro.

Scioli quiere que Maradona siga por la “mística”

El gobernador bonaerense, Daniel Scioli, respaldó ayer al entrenador de la Selección argentina de fútbol, Diego Maradona, al aseverar que “hubo mucha mística en su conducción” y pidió que se lo apoye “porque nos dio muchas alegrías y nos va a dar más satisfacciones”.

En declaraciones realizadas en la Casa de Gobierno provincial, el mandatario opinó que “el equipo mostró en todos los triunfos previos a la derrota contra Alemania una gran capacidad, puso garra y hubo mucha mística con la conducción técnica de Maradona”.

“Todos nos quedamos con el sabor amargo de la derrota, pero en el deporte hay que mirar para adelante y ahora hay que prepararse para la Copa América”, señaló, aunque no reveló explícitamente si desea que Maradona continúe al frente del representativo nacional.

El gobernador agregó que “el deporte es así, el Mundial es a todo o nada, y el problema es que cuando te meten un gol, tenés que salir a tratar de empatar”.

“Entonces te puede pasar lo que nos pasó, pero en vez de renegar contra lo ocurrido, hay que organizarnos para el futuro y ser protagonistas de la Copa América”, certamen que se disputará el año próximo en la Argentina.

Comentá la nota