Los trabajaodres citrícolas realizaron diversos cortes de rutas en distintos puntos de la provincia ante la falta de acuerdo con los empresarios en materia salarial, lo que motivó la queja del Presidente Subrogante de la Legislatura a cargo del Poder Ejecutivo, Regino Amado. 'Más allá de la Justicia del reclamo, no se puede impedir el tránsito de la gente que debe trabajar', exclamó.
Los obreros se apostaron desde las primeras horas de la mañana de ayer sobre la ruta nacional 38, en los accesos a Monteros y a Acheral, y sobre la ruta 365, en la entrada a Tafí Viejo. También hubo protestas ruta 302, kilómetro 7, en Lavalle al 4.000, de la ciudad Capital y en Camino del Perú y avenida Roca, en Tafí Viejo.
Un grupo de cosecheros impidió además el paso en la localidad de El Naranjo, en el departamento de Burruyacu y en la localidad de Los Nogales.
Ante este panorama, el presidente Subrogante de la Legislatura, a cargo del Poder Ejecutivo, Regino Amado, se mostró en desacuerdo con los cortes convocados por UATRE, expresando que "más allá de la Justicia del reclamo, no se puede impedir el tránsito de la gente que debe trabajar".
En diálogo con la prensa durante una actividad oficial, Amado consideró que el conflicto gremial entre UATRE y la Asociación Tucumana del Citrus "es un tema privado donde están negociando los gremios pertinentes con los representantes citrícolas".
Sobre las medidas de fuerza, especialmente los cortes de ruta reiteró que "dificulta el tránsito de sus colegas porque Tucumán es limón, es frutilla, es arándanos, es caña de azúcar y mucho gente tiene que salir a trabajar, en eso no estamos para nada de acuerdo, más allá de que sus reclamos sean o no sean justos".
Luego de desear que se destrabe el conflicto, Amado agregó que "lo mismo es el caso de las clínicas y sanatorios, que no es una cuestión que deba resolver el gobierno; lo que tenía que hacer el Gobernador (José Alperovich) ya lo hizo a través de los gremios con un acuerdo salarial junto a todos los sectores como la salud".
Sobre la continuidad de las negociaciones entre UATRE y los industriales citrícolas, el panorama no es alagüeño, ya que ayer fracasó una nueva instancia de diálogo entre las partes.
El encuentro se realizó en la sede local del ministerio de Trabajo de la Nación, donde los dirigentes gremiales reiteraron el pedido de una suba salarial del 30%, requiriendo un jornal de $ 85,80, los representantes de las empresas insistieron en el ofrecimiento de $ 82, pero un sumas no remunerativas y no bonificables.
Como no hubo acercamiento, la reunión se levantó, previéndose continúe la semana venidera, pero se espera que las protestas continúen en el transcurso de esta jornada.


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