Por Gustavo Sylvestre.La Corte seguirá poniendo límites, para eso estamos, no queremos gobernar”. El que habla es uno de los integrantes de la Corte Suprema de bajo perfil, que mira con preocupación el creciente enfrentamiento entre el Gobierno y el máximo tribunal. “No podemos ni vamos a salir a confrontar, menos con el Gobierno, pero dejaremos sentada nuestra posición como corresponde”, avanza el supremo, que ayer junto al resto de los integrantes de la Corte, recibió un pormenorizado informe por parte del administrador de la corte, sobre la partida de dinero que no tendrán para el próximo año. “Tenemos muchas obras en ejecución, y el problema es que las habilitan (las partidas) en septiembre u octubre, como pasó este año, y se paralizan. Es un problema”, agrega.
“Es obvio que Lorenzetti está buscando un futuro político”, dicen algunos hombres del oficialismo con fluidos contactos con la Corte. Llamativamente, el análisis coincide con algunos integrantes de la justicia que rumorean en Tribunales sobre el elevado perfil público que Lorenzetti viene adoptando en los últimos meses.
Desde la Corte lo desmienten tajantemente, “esta Corte es independiente, lo ha demostrado, y lo seguirá demostrando a través de su accionar”.
Ya a mediados del año pasado, lo adelantábamos en esta columna, Lorenzetti había manifestado a algunos íntimos que había llegado el momento de “poner límites”. Eso coincidió con distintos fallos de la Corte, que fueron en ese sentido.
Ayer, entre lamentos, promesas de no salir a responder públicamente a nadie, los supremos buscaban rápidamente la salida del palacio de Tribunales, antes que los manifestantes kirchneristas llegaran hasta sus puertas para reclamarles por la ley de medios. “No es bueno que ejerzan esta presión, es innecesaria, además nos vamos a tomar nuestro tiempo para resolver”, anticipan desde la Corte.
Desde la oposición, esperan la conformación del nuevo Consejo de la Magistratura para “marcarle la cancha al oficialismo, porque no puede avanzar como lo intenta hacer ahora sobre la justicia”.
El Frente Internacional
A todo esto, parte del Gobierno que desde la semana pasada se encuentra en Nueva York, celebraba ayer como exitosa esta visita.
“La salida del default, el precio de los commodities, el aumento del mercado interno están haciendo muy atractiva a la Argentina”, comentaba ayer un integrante de la comitiva, tras el paso por el corazón de Wall Street y de asumir la presidencia del Grupo de los 77.
Además, han podido cerrar un frente internacional de importancia para los próximos meses. El canciller italiano le comunicó a su par argentino, Héctor Timerman que Italia daba por superado los incidentes diplomáticos de los últimos meses, por el tema Telecom y bonistas, y le anunció la llegada para marzo del próximo año de una delegación oficial encabezada por el mismo Franco Frattini. Asimismo, la presidenta visitará oficialmente Alemania los próximo 5,6 y 7 de octubre, donde se entrevistará con la canciller Angela Merkel.
“Es uno de los mejores momentos de Argentina a nivel Internacional, sin lugar a dudas, es un tiempo de vacas gordas” dijo ayer desde New York el canciller Héctor Timerman.
La política interna
A todo esto, sigue el minué de posicionamientos, especulaciones y también de rupturas.
Macri ni piensa en bajarse de su candidatura presidencial, y un último análisis de la plana mayor del PRO con varias encuestas en la mano, dejaron más que satisfecho al Jefe de Gobierno porteño. “Estamos muy bien en el interior, muy consolidados. En todas, Mauricio está en un escenario de ballotage”, indican desde las cercanías del Jefe de Gobierno. Ayer había malestar entre los macristas por las versiones que circularon, producto de un retiro espiritual que realizaron el lunes último, y desde donde se filtró que Macri consideraría dejar el lugar a otro, “si sé que le gana a Kirchner y me asegura a mí dinero fresco para hacer todas las obras proyectadas en la ciudad... recién ahí podría pensar en bajarme de la candidatura”, dicen que contestó Macri a una pregunta si había plan b, “entre mil preguntas que le hicieron”, exageró un colaborador. Lo cierto es que Macri está cada vez más entusiasmado con su candidatura y las giras por el interior lo alejan de los avatares porteños.
Scioli se ha prometido no “revolver el avispero de la interna peronista” y seguir metido en la gestión. “No queda otra, hemos jugado con el kirchnerismo y seguiremos haciéndolo, por más que intenten hacernos pelear”, dice uno de los funcionarios que más dialoga con el gobernador. “En marzo o abril próximo se verá, pero por ahora seguimos donde estamos”, indican desde el sciolismo.
Los radicales, cada vez se distancian más de Elisa Carrió. “No para de ningunearnos, de decir cosas ofensivas, la queremos lejos, no se puede construir nada con ella”, es la síntesis que expresaron todos los sectores radicales y socialistas.
La líder de la Coalición Cívica sorprendió a sus íntimos en los últimos días deslizando que no sería candidata el año próximo. Sigue apostando a una alianza con Felipe Solá, y en ese caso, cedería el lugar al ex gobernador. Pero eso también ocurrirá a partir de marzo próximo.
Un reciente trabajo de la consultora Ipsos Mora y Araujo, en todo el país, determinado que la gran mayoría de los argentinos aún no vislumbran un candidato fuerte en la oposición, capaz de enfrentarse al kirchnerismo. Es por eso que el radical Ricardo Alfonsín ha comenzado a marcar diferencias nítidas entre los integrantes de la oposición, sobre todo con el macrismo. “La gente tiene que entender que si podemos trabajar juntos en la parte legislativa, pero en cuanto a proyectos de país tenemos diferencias notables y hay que marcarlas”.
Hay que pasar el verano, sería la frase de cabecera de los políticos. Es que el próximo otoño irá delineando las candidaturas y los posicionamientos del 2011.






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