*Un corte de agua produjo otro chispazo político

El EPAS demoró más de los previsto la reparación de un acueducto, y el Municipio puso en acción un operativo especial de provisión de agua, criticando lo que entendió como una imprevisión
Una nueva colisión político-operativa entre el gobierno de la Municipalidad de Neuquén y de la provincia se vivió este martes, cuando funcionarios municipales tuvieron que armar de apuro un operativo de entrega de agua potable después que el EPAS demorara en la reparación de un acueducto y buena parte de la ciudad quedara todo el día sin agua.

"Por lo menos podrían avisarnos", se dijo desde el Municipio, con tono de enojo, en medio de las corridas, que incluyeron una emergencia en el hospital Castro Rendón, que también estuvo unas horas sin el servicio de agua.

El secretario de Servicios Urbanos, Julián Villar, destacó que por un lado "está muy bien" que el Estado repare los acueductos troncales de la ciudad, pero destacó por otra lado la imprevisión de dejar todo un día sin agua a un amplio sector de la ciudad. "Estamos distribuyendo agua en hospitales, clínicas, comisarias, el agua debía volver a las 14, y éstos lugares no pueden funcionar sin agua", dijo.

Desde el Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) habían avisado a media tarde que recién "a partir de las 21", quedaría restablecido el servicio de agua potable en los barrios Confluencia Rural y Urbana, Provincias Unidas, Sapere, Villa Farrel y Área Centro Este de la ciudad de Neuquén.

A esa hora finalizaba la reparación de un acueducto de 450 milímetros de diámetro, ubicado en cercanías del Club Italiano, cuyo deterioro motivó el corte del suministro.

El Ente provincial sostuvo que el tramo dañado comenzó a repararse a primera hora de este martes, "pero los arreglos recién pudieron concretarse cuando se vació el acueducto en su totalidad, tarea que demandó más de los previsto por la gran cantidad de agua que transporta el mismo".

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