Cortan la autopista a Rosario “por tiempo indeterminado”

Los operarios de Paraná Metal, la autopartista santafesina bajo riesgo de quiebra, recrudecieron ayer el plan de lucha en defensa de 900 puestos de trabajo cortando la autopista que une Capital Federal con Rosario por tiempo indeterminado.
El bloqueo se inició a las 9.30 y anoche, al cierre de esta edición, continuaba. Unos 200 operarios acampaban en el lugar a la espera de un contacto oficial que no se produjo en toda la jornada. Preparaban una carpa madre, tres más pequeñas y hasta un grupo electrógeno.

No sólo prometieron mantener hoy el piquete en la autopista. Amenazaron además con bloquear empresas de Cristóbal López, el empresario de estrechos lazos con el kirchnerismo que anunció a principios de agosto su intención de abandonar el gerenciamiento de Paraná Metal. Esa decisión desató el conflicto.

Los trabajadores reclaman ayuda del Ejecutivo nacional para sostener la producción y evitar los despidos. Y le apuntan a López por el atraso en el pago de haberes y por el estado de paralización al que, dicen, llevó a la autopartista.

Del corte, desarrollado a la altura de Villa Constitución, participaron grupos de hasta 1.500 personas. La medida generó caos en el tránsito. Las autoridades viales habían dispuesto un amplio operativo para desviar los vehículos, pero los caminos alternativos colapsaron.

Los operarios sostuvieron el corte en una jornada fría y lluviosa. Improvisaron tolderías con lonas plásticas y quemaron cubiertas. Estuvieron acompañados por organizaciones sociales y políticas.

“Por ahora hay silencio de radio de parte del Gobierno. Y nosotros no vamos a dejar de pelear”, le dijo a Clarín Rolando López, delegado de la empresa. “Sabemos que incomodamos con esta medida, pero no estamos dispuestos al cierre de la empresa”, reforzó Juan Actis, secretario adjunto de la UOM.

Entre automovilistas y camioneros se repetían las quejas, pero también asomaban algunos gestos comprensivos. “No hay nada peor que perder el trabajo. Ellos están peor que yo”, reconoció un joven con cierta resignación mientras estaba detenido con su auto. “Hoy se corta por esto, mañana por lo otro y mientras tanto los que queremos trabajar no lo podemos hacer”, reclamó un camionero.

Los empleados no descartan cerrar en los próximos días los accesos a dos emprendimientos de López en la zona: el casino de Rosario y la refinería de San Lorenzo que compró a Petrobas. “Eso se propuso en asamblea y lo estamos evaluando”, explicó a este diario el delegado de la comisión interna Alberto Churichi. Dejó en duda qué momento elegirán para utilizar esa medida de presión.

A instancias del Gobierno nacional, el zar del juego tomó el gerenciamiento de Paraná Metal a principios de 2009, cuando la empresa estaba inmersa en concurso preventivo. Al vencer el plazo para presentar un plan de negocios, evaluó que la autopartista no era viable. El grupo Oil M&S propuso para seguir una reducción drástica del personal: ofreció el retiro de 600 de los 900 operarios. También, un recorte en los salarios. La Comisión Interna lo rechazó.

Ante el anuncio de la salida del empresario patagónico, la Justicia abrió un plan de salvataje, que incluía la apertura de un listado para nuevos interesados. El martes venció el plazo y sólo se presentó la cooperativa Villa Metal, integrada por los propios trabajadores. Pero para que funcione el plan de autogestión, los operarios aseguran que es clave la asistencia del Gobierno.

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