Los resultados vistos tras el primer turno electoral del año definieron un panorama ya anticipado por este medio a través de la columna de Confucio.
DETALLES A TENER EN CUENTA. El Vicegobernador se encargó de señalar cuestiones a corregir para los próximos turnos en primarias.
Las primarias abiertas de ayer permitieron dibujar el escenario electoral nacional que se avecina para el 23 de octubre. Pero en Corrientes dio una señal, aunque tenue por los distintos escenarios puestos en juego en relación a la contienda provincial, la cual no deja de ser un punto de referencia particularmente para el Gobierno provincial, que equivocó en la definición de su primer candidato así como en no haber contemplado el adelantamiento para el 7 de agosto de las legislativas.
En este escenario, kirchnerista y radicales se acomodan pensando en cómo continuar enviando un mensaje sostenido que se traduzca en votos el 18 de septiembre. Por un lado, desde el PJ confían en capitalizar el resultado de ayer, aunque son conscientes de que es otra pelea, con otros actores y en otro tiempo.
Por el otro, la UCR espera dar un paso diferenciador que le dé aire fresco para renovar una imagen que quedó golpeada con el segundo lejano lugar ganado por "Ricardito", y a su vez aguarda contar con las espaldas necesarias para soportar un choque con la figura que será el rival a vencer en septiembre: Mario Bofill, quien asoma como la sorpresa del siguiente turno electoral.
CALMA PERONISTA
El kirchnerismo correntino observa con mesura los resultados obtenidos en estas primarias porque, más allá de asegurar sus candidatos para octubre, ya se pusieron a mirar hacia el 18 de septiembre, donde el panorama no se presentaría cómodo como el de ayer.
Son conscientes de que los guarismos alcanzados este domingo cuentan con el agregado de una figura más que relevante, pero que no estará en el turno de septiembre.
Es que la cara de Cristina Kirchner en las boletas provocó que el oficialismo nacional supere sin problemas el porcentaje esperado en la provincia, lo cual no tendría su correlato en la contienda provincial, ya que los rostros dispuestos para la oferta del 18-S representan un pasado que dejó al justicialismo siempre como un actor secundario.
Aún así, los números que dejó esta elección provocaron un alto impacto en la Rosada correntina. Hubo gestos que hablaron por sí solos, y un discurso que dejó en evidencia cierto temor de lo que pueda venir en septiembre.
DISIMULO RADICAL
Dos horas después de cerrada la votación ofrecieron una conferencia de prensa en el bunker radical donde dos de los espadachines del radicalismo correntino, el "Checho" y el "Mono", se encargaron de minimizar (ahora sí sin disimulos) el significado de este primer turno electoral del año. Se olvidaron de la bajada de línea del gurú Zuleta Puceiro, quien les aconsejó presentar a las primarias como la primera etapa de tres que la UCR debe sortear para lograr el objetivo primordial: Ricardo Alfonsín en el balotaje.
Ayer, este acto electivo pasó a tener un rol secundario para los radicales que gobiernan, ya que aseguraron que los resultados aquí mostrados no dicen nada de lo que pueda pasar en octubre, pero obviaron una fecha más que importante para el radicalismo, el 18 de septiembre.
TEMOR K
Es en el turno provincial donde los kirchneristas correntinos se ponen unos porotitos. Con el tan mencionado "efecto arrastre" que podría observarse el 18-S, la oferta presentada por la Cooperativa pejotista vería un horizonte más allanado.
Aunque la tranquilidad no es tanta en cuanto a que la aparición de un peronista de la vieja ortodoxia como Mario Bofill en el ruedo político provincial les hace pensar en segundos lugares, obteniendo así un karma en cuanto a no poder capitalizar de una vez por todas el protagonismo electoral en contiendas eleccionarias donde lo que pesa es la propuesta local sin apoyos que puedan otorgar figuras trascendentes como la de Cristina Kirchner.
A la hora de la verdad, y en el cuarto oscuro, Rubén Pruyas y Sergio Flinta deberán competir con Mario Bofill, sin el paraguas ni de Cristina, ni de Colombi.
Otra historia, otro tiempo, otros actores y un final abierto que los tendrá en vilo en una recta final que estará para alquilar balcones.




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