Corrientes, un campo fértil para el maltrato laboral

Liderando los datos de trabajo informal a escala nacional, especialistas coinciden que el "moobing" se emplea con mayor asiduidad en la Provincia. El fenómeno tiene mayor fuerza en ámbitos privados.
Aunque constituye un hecho en crecimiento el "moobing" o acoso laboral es un temática que no cuenta con la difusión correspondiente en el ámbito local, más allá de los avances por combatirlo y la aplicación de normativas jurídicas que emplean otras provincias.

La imagen del maltrato laboral este asociada a situaciones límites como la violencia psicológica -o en algunos casos física- de un superior un empleado, en el moobing radican métodos más sutiles para ejercer abusos sobre las personas. En el caso de Corrientes la problemática se acrecienta por contar con un nivel muy elevado de trabajadores no registrados, lo cual facilita las condiciones de explotación y arbitrariedad jerárquica.

La palabra mobbing deriva del verbo inglés "To mob" (atacar con violencia) prestado de la Etología, donde fue introducido el científico austríaco Konrad Lorenz para referirse al comportamiento agresivo de algunas especies de pájaros contra sus contendientes.

En diálogo con EL LIBERTADOR la licenciada en Psicología, Gabriela Bernárdez, expresó: "El mobbing es aquel comportamiento negativo entre compañeros o entre superiores o inferiores jerárquicos, a causa del cual el afectado es objeto de acoso y ataque sistemático durante mucho tiempo, de modo directo o indirecto, por parte de una o más personas, con el objetivo y/o efecto de "hacerle el vacío".

La especialista, pionera en analizar la cuestión en empresas de comunicación, asegura que "los acosadores ponen en marcha esta maquinaria demoledora por distintas razones, entre las que podemos destacar los celos, la envidia, no sólo centrada esta última sobre los bienes materiales de la víctima, sino sobre las cualidades personales positivas de la misma, como puede ser su inteligencia, su brillantez personal y su ecuanimidad".

Por su parte, el sociólogo Marcos Restrepo, docente de la Universidad Nacional del Nordeste (Unne), comentó que tanto en Corrientes como en Chaco no hay un abordaje integral sobre el maltrato en los lugares de trabajos; en este marco Restrepo relaciona además el alto nivel de informalidad con la falta de garantías para que las víctimas del moobing denuncien acoso en sus tareas habituales.

"Como existe un alto desconocimiento sobre el acoso laboral ni siquiera existe información sobre donde recurrir a denunciar en caso de padecerlos. El vacío que existe en torno a la temática sobre maltrato laboral aún no ha alcanzado la envergadura que existe en otras ciudades argentinas, considero que amerita un estudio interdisciplinario en el cual también estén involucrados Estado, entidades gremiales y empresas", aseveró el especialista.

"Tantas personas con trabajos informales y mal remuneradas es una forma muy frecuente de moobing registrada especialmente en la zona Nordeste. Desde el derecho hay una vertiente muy interesante en profundizar los estudios de caso al respecto, de hecho a escala nacional hay precedentes muy valiosos para tener en cuenta", aseguró a este medio Gabriela Macías, abogada laboralista.

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