La delegación local del Colegio de Corredores Públicos Inmobiliarios de Entre Ríos, a través de Alberto Sánchez y Juan Díaz, defendió ayer la tasación realizada al terreno de la Terminal de Ómnibus, tras la polémica generada por la diferencia de montos respecto de la que hicieran los ingenieros.
Después se le pidió a Sánchez que hiciera una segunda tasación sobre una mensura fechada en julio de 2010, que dio 6.200.000 de pesos, resultando ésta la definitiva.
“Si bien cambiaron las medidas; los valores, no”, remarcaron los corredores públicos al explicar que, para la labor encomendada, se tomó el valor de posible venta del inmueble.
Cabe acotar que la planta baja del edificio fue construida en 1968. De acuerdo a los cálculos de las tablas manejadas por los agentes inmobiliarios, se practicó una depreciación del 2 por ciento anual. A ésta se sumaron los 12 años en los que la planta alta estuvo deshabitada. En virtud de ello, se hizo “una depreciación del 60 por ciento contra el 36 de la otra tasación técnica”.
Piden su nulidad
Antes de que se iniciara la conferencia, el ingeniero Carlos Hartwig distribuyó un comunicado a través del cual pide la nulidad de la tasación presentada por los corredores públicos a la Comisión de Iniciativas Privadas. Anticipó que, de no declararla, “recurriría a la Justicia”.
Además, se supo que la Comisión de Iniciativas Privadas acudió al Consejo de Tasaciones de Entre Ríos, de la Fiscalía del Estado, para que se efectúe una tercera tasación a la Terminal.
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