Los vecinos y diez comerciantes de la avenida Lisandro de la Torre, junto a un grupo mínimo de policías de la Seccional Quinta, trabajarán en el proyecto con funcionarios del gobierno, directivos de seis escuelas y dos jardines de infantes, para cuidar a los alumnos cuando salgan de los establecimientos escolares.
Hoy a las 11, el Ministerio de Gobierno del Chubut, por intermedio de la Subsecretaría de Seguridad, lanzará oficialmente en Comodoro Rivadavia el proyecto “Corredor de Seguridad Escolar”.
De acuerdo a la información recabada por este diario, la iniciativa está destinada a cubrir la avenida Lisandro de la Torre, desde Polonia hasta Congreso, abarcando el barrio Isidro Quiroga, 1311 viviendas, Roca y Juan XXIII.
METODOLOGIA
Los alumnos deben ir y venir por las calles señaladas donde policías, comerciantes y vecinos permanecerán atentos a su seguridad. Si sufren algún problema podrán refugiarse en alguno de los diez comercios adheridos al corredor, que se identificarán con una oblea en la vidriera. Desde allí pueden llamar por teléfono a sus padres o si es necesario a la policía.
En este sector, según el jefe de la Seccional Quinta, Héctor Quilaleo, se contará con un grupo de policías distinto al dispuesto para recorrer la jurisdicción, que estará atento al alerta de robo o violencia contra los alumnos o docentes.
Esos policías no estarán cuadra por cuadra, sino que la idea inicial del proyecto es la cooperación del vecino y el comerciante, quienes asumirán el mayor compromiso para la prevención.
Aunque hasta ayer los comercios todavía no contaban con la oblea, dichos comerciantes están dispuestos a ayudar, afirmó Quilaleo.
Reconoció que algunos temen que la oblea podría traer como consecuencia represalias por parte de los delincuentes del barrio, como ataques a pedradas en los vidrios del local.
Pero según Quilaleo “es el riesgo que el vecino y comerciante deberán asumir en el compromiso de colaborar en esta zona conflictiva”.
El corredor, está delimitado en una zona próxima a las escuelas --un total de 1.200 metros lineales-- donde se pretende reforzar las medidas de seguridad y la iluminación.
LAS ESCUELAS
Los colegios que integran el corredor seguro son el 723, 737 y 764; las escuelas 183, 211 y 613; y los jardines de infantes 413 y 472. Estos establecimientos educativos reúnen una población escolar cercana a los 2.500 alumnos.
Además de la presencia de policías en un rondín sobre los horarios de ingreso y egreso, se busca la participación activa de los vecinos, para que estén alertas. También se apunta a la participación de la familia, que tendrán el compromiso de ir a buscar a los chicos y estar atentos para avisar cualquier situación.
Entre las recomendaciones que Aramburu les dio a sus alumnos figuran: llevar uniforme para distinguirse como estudiante, andar siempre acompañado, que no se involucren en situaciones conflictivas, que usen el camino más corto a casa y que no lleven cosas de valor.
“El propósito nuestro es que los alumnos lleguen en buen estado y seguros a la casa. Que vayan disminuyendo las situaciones de riesgo, que paradójicamente cada vez son mayores. Estas son actividades de prevención y atención inmediata que ayudan”, dijo el director.
Es que según analiza el directivo escolar, ante situaciones de peligro, al primer actor que responsabiliza la familia es a la escuela. Sin embargo, Aramburu cree que “si no actuamos en conjunto, me parece que al problema no lo vamos a poder enfrentar”.
Comentá la nota