Con un 60% de intención de voto, el presidente lidera con comodidad las encuestas para los comicios de febrero; cuestionan el uso indebido de recursos públicos
En una masiva concentración en un mercado mayorista al sur de la capital, Correa, vestido con un abrigo verde fosforescente de su partido, defendió su gestión y llamó a votar "por la radicalización de la revolución ciudadana".
Desde allí partió en caravana hacia la ciudad costera de Portoviejo, donde lideró el lanzamiento oficial de la campaña denominada "Patria para siempre", del oficialista Alianza País.
Según las últimas encuestas, Correa tiene un 60% de intención de voto, seguido muy de lejos por el ex banquero Guillermo Lasso, con un 11%, con lo que el mandatario tiene el camino expedito para retener el poder.
Desde que llegó a la presidencia, en enero de 2007, Correa logró mayor apoyo de la población más pobre del país gracias a sus millonarios programas de infraestructura social, ayudas estatales directas y su discurso confrontativo con los poderes económicos, como el de ayer.
"No crean ese cuento de que Correa necesita oposición para gobernar mejor. Lo que quieren es rifarse el país como lo hicieron durante tantos años. El pasado nunca más, esta revolución debe ser irreversible", clamó.
"Reiteramos nuestro compromiso. Todo por ustedes, por los más necesitados", agregó Correa, que gestionó esta semana el permiso de la Asamblea Nacional para apartarse de sus funciones por un mes a partir del 15 de enero y dedicarse de lleno a la campaña electoral.
Por su parte, Lasso, ex ministro de Economía en 1999, encarna, según los analistas, una opción para los ecuatorianos descontentos con las políticas socialistas y nacionalistas del presidente.
El candidato opositor señaló que pretende acabar con la "franquicia socialista", en la que incursionó Ecuador, emulando a la Venezuela chavista, y cuyas políticas están frenando la inversión extranjera, la creación de empleo y la libre empresa.
DENUNCIAS
Con respecto a su atención por la situación en Venezuela, Correa expresó ayer en Twitter que su "corazón está con Hugo Chávez", su mentor ideológico y socio mayor del bloque político del ALBA, que integran sus dos países junto con Cuba, Bolivia y Nicaragua.
El inicio de campaña se da en medio de denuncias de los rivales de Correa por el uso de recursos del Estado para fines proselitistas. En especial, los opositores cuestionan la emisión de una cadena de radio y televisión, el lunes pasado, en defensa del compañero de fórmula de Correa, Jorge Glas, acusado de haber plagiado la tesis con la que se graduó de ingeniero en electricidad.
El titular del Consejo Electoral, Domingo Paredes, dijo que "toda esa campaña de réplicas que se usan y abusan debe detenerse". Pero en este ambiente impregnado de oficialismo, la oposición también cuestiona a Paredes, ex tesorero de Correa.
El gobierno "maneja exclusivamente las reglas del juego" al ser "dueño de la pelota, de la cancha y del árbitro", denunció el legislador opositor Dalo Bucaram.



Comentá la nota