El crecimiento industrial sostenido en los últimos siete años es una realidad que influye de manera positiva en el desarrollo de la comunidad, porque implica –básicamente- más y mejores puestos laborales, requiere de profesionales habituados a las tecnologías de punta y exige una infraestructura competitiva para ubicar una plaza de preferencia un mercado cada vez global y exigente.
Esto está ocurriendo en el Parque Industrial de Gualeguaychú, donde por primera vez en su larga historia tres empresas de manera simultánea están instalándose. Es el caso de la firma Wensler SA, que se dedica al rubro alimentos con una planta de depostación de carne porcina. “No se trata de un frigorífico, porque esa actividad en particular está prohibida en el Parque Industrial. Es decir, el animal ingresa faenado y es lo que llama técnicamente una planta de ciclo 2 y 3”, aclaró el presidente de la Corporación del Desarrollo, Ricardo Díaz.
La segunda planta que se está radicando es Ejecutora de Obras SRL, dedicada a la metalúrgica y la tercera es Molino Ross, que si bien no ha comenzado los trabajos es inminente el inicio de las obras. “Nunca antes, salvo en los tiempos fundacionales del Parque, habíamos tenido tres empresas que de maner simultánea estuvieran radicándose”, referenció el vicepresidente de la Corporación, Rafael Nuñez, que representa a la Cámara de la Industria en la entidad de segundo grado que tiene su sede en la casona de calle España.
El crecimiento industrial obligó a la Corporación a adecuar –en calidad y cantidad- especialmente tres aspectos: la ampliación del suministro eléctrico, la de la planta de gas natural y preveer en un futuro inmediato la ampliación del predio.
La planta reductora de gas comenzó a gestionarse en noviembre de 2008. “Teníamos dos alternativas: una ampliación pequeña y un gran problema para el futuro porque iba a quedar insuficiente o una ampliación significativa y una solución para el futuro. Optamos por el largo plazo”, aseguró Díaz.
La empresa GasNea realizó el anteproyecto y se decidió que era necesario pasar del suministro de 12 mil metros cúbicos por hora a treinta mil metros cúbicos por hora. “Más del doble, pero nos da la tranquilidad por lo menos para las próximas dos décadas”, estimó Nuñez.
“Es que a las obras de infraestructura y servicios hay que pensarlas a 20 años y a las de la tierra o expansión del predio por lo menos a treinta años”, recalcó Díaz.
Actualmente se está trabajando en la planta de bay pass de la ampliación del gas natural, “con un desafío para la ingeniería que hemos sorteado con éxito: no puede detenerse ni un día la producción en el Parque”, se indicó. Se calcula que esta obra estará lista a fines de este año y es por sus dimensiones la única de la provincia.
“Aquí es importante detenerse en un concepto: la alianza elogiosa entre el Estado y el privado. El costo final es de 5,2 millones de pesos y se financia con un aporte del 50 por ciento entre el gobierno provincial y el Parque Industrial y hubiera sido imposible para nosotros si no hubiéramos contado con las gestiones del intendente Juan José Bahillo y del senador nacional Guillermo Guastavino, que nos habilitaron todas las puertas para encontrar una solución”, describió Díaz En ese marco, destacó la predisposición de la Secretaría de Energía de la provincia y de Desarrollo Gasífero de la provincia. “Ambas áreas pusieron todos sus esfuerzos para que hoy tengamos esta realidad”, destacó.
Energía eléctrica y otras obras
Con la energía eléctrica también se tiene necesidad de crecimiento. “Estamos, junto con la Cooperativa Eléctrica, trabajando para ampliar la planta de energía para pasar de 15 MVA (Mega Volt Amper) a 30 MVA, lo que significa el doble y eso da una idea del crecimiento de la producción en la ciudad y que significa mayores recursos y más fuentes laborales”, destacó Muñoz.
Otro frente que han abierto es conocer con exactitud el estado de las napas de agua del Parque Industrial. Se sabe que, independientemente del rubro, el agua dulce es una materia prima indispensable para cualquier actividad industrial. Por eso están desarrollando un estudio para conocer la salud de sus napas y conocer su capacidad, de modo de contar con un dato certero para desarrollar una planificación sustentable en el tiempo. “Este es un dato esencial para cualquier empresa que quiera radicarse en el Parque Industrial”, valoró Díaz.
En este contexto, remarcó la importancia de la planta de ampliación de tratamiento de efluentes industriales y cambio de volcado, cuya licitación está en marcha con un presupuesto de casi 19,5 millones de pesos. “Y además estamos trabajando de manera intensa para modernizar y adecuar las obras de infraestuctura como extender el asfaltado, la red de agua y de cloaca internas”, se sostuvo para dar cuenta de la cantidad de puestos de trabajo que se abren en el sector privado. “En octubre de 2008 teníamos registrados 1.300 trabajadores y en la actualidad superados los dos mil. Esto da una idea del crecimiento, porque más de 700 familias tienen previsibilidad en sus proyectos y es un número significativo porque hace tan sólo tres años eran 700 familias con incertidumbres”, destacó Díaz.
Con respecto al banco de tierra, el actual predio tiene 214 hectáreas, donde treinta empresas ocupan un total de 180 hectáreas. Quedan libres solamente 35 hectáreas y esta limitante obliga a pensar en una extensión.
Pero como ocurre siempre cada vez que se piensa en un banco de tierras, la especulación inmobiliaria torna imposible una negociación razonable entre las partes y máxime cuando el comprador es la Corporación del Desarrollo. “Los primeros sondeos que hicimos nos hablan de una realidad imposible siquiera de analizar. Lo que vale diez lo quieren cobrar mil, esa es la relación”, ejemplificó Díaz.
¿Qué hacer? Por el momento se espera, dado que en algún momento debe prevalecer la carácterística industrial que tiene designada toda esa zona. Tal vez no se descarte que se reflexione sobre la necesidad de una expropiación de utilidad pública a valor de mercado, pero lejos de las pretensiones de la especulación inmobiliaria. Sobre este tema, la Corporación prefiere no emitir opinión, aunque reconocer que el tema tierra puede representar una limitación para el desarrollo de la actividad y con ello frenar el progreso de la ciudad.

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