Omar Barrionuevo, decano de la Facultad de Salud, reconoció sus aspiraciones al Rectorado de la UNCA tras recibir un explícito aval de la gobernadora electa, Lucía Corpacci, ex docente de esa unidad académica. Aclaró que no es afiliado a ningún partido y que su trayectoria es puramente académica.
-Su nombre ya surgió como aspirante al Rectorado...
-Cualquier docente universitario que reúna las condiciones estatutarias tiene el legítimo derecho de aspirar a dirigir la Universidad. Para mí sería un orgullo poder conducir la Universidad. De hecho como decano de Salud llevo tres períodos de gestión y siempre mi plataforma ha estado basada en la política universitaria.
-Pero para llegar al Rectorado se necesitan acuerdos. ¿Cómo se ve en ese tema?
-La Universidad tiene etapas y primero hay que elegir los órganos colegiados de la Universidad, que integran los consejeros tanto directivos como superiores; y son ellos quienes tienen la responsabilidad de elegir decanos. Para esta respuesta, tendríamos que esperar a que se definan las elecciones previas a la elección de rector.
-El actual rector dijo estar sorprendido por su posicionamiento.
-No hay que sorprenderse, todo el mundo puede tener legítimas aspiraciones. He escuchado hablar de traición, pero yo no he traicionado a nadie y, fundamentalmente, no he traicionado mis principios ni mi conducta, por lo que tengo total serenidad.
¿Cómo tomó el apoyo de la gobernadora electa?
-La Dra. Corpacci ha tenido un acercamiento a mi persona como decano de la facultad de Salud. Hemos conversado del modelo universitario y tenemos una total consonancia en eso. Los dos aspiramos a una Universidad que sepa interpretar a la sociedad, que sepa adaptarse, que se transforme y de respuestas a las necesidades de la sociedad. Y veo con gran gratitud que la gobernadora electa ya esté pensando dentro de su plan de gobierno qué Universidad quiere para Catamarca. Por esa coincidencia, desde el lugar que pueda acompañar a la Dra. Corpacci, lo voy a hacer orgulloso.

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