Tras la derrota de octubre, el intendente de Godoy Cruz asumió como presidente partidario y puso como objetivo ganar en 2013. Pretende unir los bloques legislativos y criticó a quienes pactaron con el PJ.
Un salón repleto de militantes, bombos, banderas, cánticos. Por lo desestructurado, parecía un acto peronista. Con esa impronta innovadora, Cornejo se convirtió anoche, unos minutos después de las 20.30, en el jefe del Comité Provincia de la calle Alem. "¡No tenemos luz, pero tenemos mucha energía!", gritó el radical, distendido, mientras la militancia juvenil llegaba a quedarse sin voz para alentarlo.
"Nuestra tarea se va a medir en las elecciones próximas. Tenemos que trabajar para que en los comicios legislativos de 2013 tengamos un triunfo. Avizoro un buen futuro, si nos organizamos bien", exclamó Cornejo, exultante, cuando los carteles con su rostro flameaban entre el público.
En su discurso, marcó como pilares fundamentales a los nuevos bloques legislativos. "Somos primera minoría en Diputados y segunda en el Senado. Tenemos 20 diputados y 14 senadores", sostuvo orgulloso. Arengó para "coordinar la tarea de los dos bloques" para poder cumplir "la tarea republicana de control", y entonces, sin nombrar a nadie, pidió finalizar con "los pactos espurios de algún senador suelto".
Es que uno de los cuestionamientos mayores que Cornejo le hace al pasado reciente partidario es la indisciplina que se reflejaba en la Legislatura y favorecía al oficialismo. Ahora, con un bloque de diputados que reporta en su mayoría a él o a sus socios, los Territoriales, y una bancada en el Senado conducida por uno de sus aliados, Armando Camerucci, pretende otra conducta.
Sin embargo, el godoicruceño se mostró conciliador y cada vez que pudo (en una conferencia de prensa, primero, y en su discurso, por último) destacó la figura de los dirigentes que fueron líderes en otras etapas partidarias.
"No vamos a excluir a nadie", aclaró. En ese sentido, destacó la figura "de Roberto y de Julio", por los ex gobernadores Iglesias y Cobos, respectivamente, quienes estuvieron sentados en primera fila en el acto y dieron un abrazo de felicitaciones al nuevo presidente. "Ellos pueden caminar tranquilos por las calles de la provincia; no sé si les ocurre lo mismo a otros ex gobernadores peronistas", polemizó.
El ausente con aviso fue el intendente de Capital, Víctor Fayad, enfrentado con todos los máximos dirigentes. "Nos avisó que no venía; tenía otros compromisos. Pero también porque tiene diferencias con nosotros; eso no lo vamos a ocultar", aclaró Cornejo. Y así, le envió un claro mensaje al capitalino: "Vamos a convocarlo siempre, pero de él depende. Los cinco intendentes que tendrá el radicalismo desde diciembre somos todos iguales, y él es uno más", expresó.
Antes que Cornejo, habían hablado primero el reelecto presidente de la juventud, Pablo Narváez; el presidente saliente del partido, César Biffi, y el vice entrante, el intendente de Junín, Mario Abed. Narváez reclamó "la modernización del partido" y Biffi tuvo encendidas palabras cuestionando la decisión del electorado de haber elegido al PJ en las elecciones de octubre como opción de Gobierno.
En ese sentido, criticó la gestión de Celso Jaque por haber "roto los códigos de la institucionalidad". Casi a los gritos, advirtió: "Se metieron con la Justicia, se burlaron de la Legislatura provincial. Ahora no habrá primeros 100 días ni luna de miel. Tenemos que ser una férrea oposición".
Fiel a su estilo, Abed hizo bromas por la oscuridad en la que transcurría el acto y confesó sentirse orgulloso de ser "el vicepresidente del partido". Pidió un partido más abierto, que trabaje "en los sindicatos" y "en todos los departamentos". Después, le dio pie a Cornejo, a quien abrazó. Ambos, además de ser las nuevas caras del principal partido de la oposición local, tienen otra cuestión común: ya piensan por separado en la construcción de un proyecto político para los, por ahora, muy lejanos comicios de 2015.



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