La vicentista objetó el apoyo inicial del Frente Cívico y Social al aumento de dietas.
La vicentista planteó una cuestión “ética”, porque se opuso al proyecto que habían consensuado los presidentes de casi todos los bloques para elevar en 4.500 pesos la remuneración de los legisladores a través del concepto “compensación de gastos inherentes al ejercicio de sus funciones”.
Con una cita “progre” de Joan Manuel Serrat “nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio”, Coria anunció su dimisión el sábado pasado, por medio de una nota enviada al presidente del bloque, el socialista Roberto Birri, y al vicegobernador Héctor Campana.
Coria había anticipado su rechazo al aumento en la cena que los legisladores del juecismo animaron el jueves en el Hotel El Cid, de Rodrigo Serna. En esa reunión, a algunos les llamó la atención la intransigencia de la vicentista cuando se buscaban alternativas para morigerar el impacto mediático de la noticia.
En declaraciones a LA MAÑANA, Coria ratificó que la renuncia es “indeclinable”, o sea que no cambia de decisión ni siquiera luego de que el resto del bloque abandonó la pretensión de votar el aumento de las dietas, lo que por otra parte concluyó en el fracaso del proyecto.
Coria forma parte del Encuentro por la Democracia y la Equidad, grupo que lidera el viceintendente Carlos Vicente, y que a nivel nacional se referencia con Martín Sabbatella.
La intransigencia de la legisladora deja la sensación de que perseguía el objetivo de armar un bloque propio, una vez que Vicente rompió con Luis Juez, el líder del Frente Cívico y Social.



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