El “cordobesismo” no se jugó por Moyano

La movilización provocó más caos céntrico que adhesiones a la baja del piso de Ganancias.
En medio del inevitable caos céntrico, maximizado por una manifestación de taxistas que se oponen a la unificación con los remises, la CGT Unificada de Córdoba realizó ayer un acto frente a la sede de la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip) para reclamar la suba del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias.

Unos mil delegados gremiales convergieron en avenida Colón al 700, donde está ubicada una de las delegaciones de la Afip. Aparte del SEP y la Uepc, concurrieron gastronómicos, el Sindicato Argentino de Televisión, y partidos de izquierda como el Movimiento Socialista de los Trabajadores y el Partido Obrero. En este marco, los trabajadores de la Afip abandonaron sus tareas para adherir al reclamo.

Sin embargo, fue baja la incidencia de la medida debido a que pocos gremios se plegaron al paro tal como adelantó LA MAÑANA, entre ellos los de la basura, municipales, Luz y Fuerza de Capital, Judiciales y, obviamente, todas las ramas de camioneros, adheridos a la denominada CGT Nacional y Popular de raigambre moyanista.

Acto reflejo

Fue el de ayer en Córdoba un acto reflejo al de Hugo Moyano en Plaza de Mayo, más que de adhesión para no dejar espacios para que el camionero se apropie de esta

reinvindicación por la que pujan la mayoría de los sindicatos del país, y un intento de insuflar viento al “cordobesismo” sobre el que se montó José Manuel de la Sota para su campaña presidencial del remoto 2015.

En este marco, hubo declaraciones de Juan Monserrat, titular de la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba, y de José Pihen, secretario general del Sindicato de Empleados Públicos (SEP), legislador provincial oficialista, y cotitular de la denominada CGT Unificada.

Monserrat expresó su pedido de “cambiar el piso de Ganancias porque si no va a terminar siendo algo confiscatorio al salario de los trabajadores”, al tiempo que recordó que «el 1 de Mayo hicimos la primera marcha para reclamar que el salario no es ganancia y que las asignaciones familiares deben ser universales”.

El secretario de Uepc se mostró en la cabecera junto a Pihen, y al titular de la CGT Unificada en uso de licencia porque es el actual ministro de Trabajo delasotista, Omar Dragún, cuya presencia ocasionó algunos silbidos.

Monserrat salió a justificar a Dragún, al sostener que “hoy tampoco hay especulación política, no estamos de acuerdo en que se grabe nuestro salario”.

Por su parte, Pihen llamó a la reflexión a la dirigencia nacional para que no pongan en riesgo el modelo sindical argentino, cuando todo hace prever que en los próximos días volverán a coexistir dos CGT, la de Moyano y la de los “Gordos e independientes”. “Tenemos que decir: hay que tener cuidado con los pasos que se dan, hay que tener cuidado de no abrirle la puerta a los que desde que (Juan Domingo) Perón creara este movimiento obrero, no saben cómo hacer para destrozarlo”, advirtió Pihen. “Si vamos a más fractura, vamos a la desaparición del movimiento sindical, y nosotros vamos a hacer todos los esfuerzos para que eso no ocurra», precisó.

Hay que recordar que Pihen y Dragún visitaron a Moyano hace un mes atrás para darle su apoyo a la reelección frente a la CGT y pedir el reconocimiento de la CGT Unificada.

Ahora, otros vientos soplan, Moyano no tiene asegurada su reelección y De la Sota debe hacer «cintura» para continuar en su carrera con el traje de candidato.

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