Los comerciantes dicen que sólo inspeccionan restaurantes y alojamientos, y no la venta ambulante o las ferias. Se quejan de la alta presión impositiva. Las supervisiones verifican la facturación y el personal contratado de los que están inscriptos.
Los comerciantes dicen que sólo inspeccionan restaurantes y alojamientos, y no la venta ambulante o las ferias. Se quejan de la alta presión impositiva. Las supervisiones verifican la facturación y el personal contratado de los que están inscriptos.