Lanzamientos de candidaturas simultáneas en Azul de los cardiólogos José Inza y Carlos Vignau. El primero estrenó nuevo discurso y marcó la estrategia ante el postulante a vicegobernador Gabriel Marioto. El postulante del Frente Amplio habló de su propuesta y Omar Duclós apuntó al precandidato kirchnerista y a no "engancharse" en otras internas. Burda agresión a Margarita Stolbizer de grupos K.
Azul, una paradoja azuleña
Ese desconocimiento de las realidades locales de la dirigencia nacional es propicio para que se le dicte al oído lo que le pinta un sector de los políticos azuleños y el pecado no es que se lo hagan decir, sino el pensamiento mágico de exorcizar los propios demonios y esto no incluye sólo a los kirchneristas.
El problema de Azul es de los azuleños, su idiosincrasia y las características de su dirigencia política y social que no nació de un repollo. Pero también cuánto de malo y cuánto de bueno tiene esta ciudad que requiere de menos rezongos melancólicos de bandoneón y más de un impulso creativo colectivo y no abundando en tanto individualismo. Ahora, el drama se enciende si hay que ser del "palo" para conseguir una obra pública…
Inza: yo tomo las decisiones
De vuelta al discurso de Inza, la noche del viernes se encargó también de aclarar que ha tomado decisiones sin ningún tipo de influencias refutando lo que se ha instalado en cuanto hasta dónde el ultra kirchnerismo azuleño le deja margen de maniobra. Con esto, el precandidato se hizo cargo de la "limpieza étnica" de peronistas históricos de la lista de concejales y consejeros escolares y que ninguno de los cuatro ediles del Frente para la Victoria que vencen su mandato hayan tenido la posibilidad de renovar. Es una jugada atrevida que si le llega a dar resultado estaría indicando el fin de un ciclo político en nuestra ciudad que no abarca sólo a la administración Duclós sino a una lista de dirigentes que formaron parte del mismo, siendo oficialistas u opositores.
Una noche política
En una noche especial para la vida política lugareña, se congregaron el viernes dos importantes lanzamientos ya que, además del Frente para la Victoria, también lo hizo el Frente Amplio Progresista en el gimnasio del club Chacarita con Vignau a la intendencia, Duclós como segundo diputado nacional y Margarita Stolbizer a la gobernación. Pocas veces ocurrió (o, posiblemente, nunca) que tantos dirigentes nacionales coincidieran de en tan pocas cuadras.
La satisfacción por la asistencia a los actos de CESUAR y Chacarita fue indisimulable por parte de los organizadores y se podría concebir como un germen de reconciliación de la actividad política de cara a la sociedad. En el acto del Frente Amplio no se escatimaron las críticas al kirchnerismo. "Se puede hacer sin robar" dijo Duclós haciendo un paneo sobre sus años al frente del Ejecutivo utilizando el bisturí con ciertas definiciones duras. Es que ya había sucedido la agresión a Stolbizer frente al Gran Hotel Azul. "Atendió" a Inza cuando enfatizó que "no se puede venir de la calle a administrar un municipio" para agregar que "no hay que alinearse (…) los azuleños votamos lo que queremos". Pero también hizo una advertencia sobre la situación que atraviesa el radicalismo. "No nos enganchemos en las internas de otros partidos", aseveró.
Stolbizer tomó el camino de la crítica más dura al oficialismo provincial y nacional mientras que Vignau se dedicó a hablar de su propuesta municipal convocando a radicales, justicialistas y socialistas a sumarse. Fue claro el rol que ocupó cada orador en sus discursos.
Una repudiable agresión
La excepción de toda esta actividad política fue el repudiable ataque que sufrió Stolbizer por parte de un grupo (seguramente los menos y ni siquiera, muchos de ellos, de Azul) de las juventudes kirchneristas y de, presuntamente, integrantes del sindicato municipal de Olavarría (¿qué andarían haciendo por aquí?) cuando la precandidata se acercaba al Gran Hotel Azul desde la sede del Frente Amplio caminando junto a otros candidatos y se le arrojó una botella de gaseosa llena y fue insultada. Alguien le advirtió sobre la presencia de estos militantes pero Stolbizer no se inquietó y hasta sugirió que si estaba Marioto con ellos se acercaría a saludarlo.
El titular del organismo que regula a los medios de comunicación audiovisual no se encontraba allí ya que había llegado desde Tapalqué directamente a CESUAR en auto acompañado por el intendente de esa ciudad Gustavo Cocconi. Dentro del gimnasio nadie conocía lo sucedido.
Intentar justificar este hecho sea desde la Cámpora, desde la Juventud Sindical o de los supuestos municipales olavarrienses no resiste el menor análisis. Tanto como suponer que fue una provocación que los dirigentes del Frente Amplio que, justo, pasaran por el lugar. En todo caso es avalar la intolerancia de un grupo empujado por un relato unilateral de buenos y malos y, entonces sí, hay una responsabilidad de quienes conducen. ¿A qué conducta se los empuja? El escrache, como metodología de origen nazi, no es bueno para nadie pero menos a alguien como Stolbizer que, puede gustar o no, pero no representa, precisamente, a los sectores más reaccionarios de esta sociedad.
Platos rotos y democracia
Hoy los platos rotos los paga la dirigencia kirchnerista local. Ni eso se mide.
Fue la contracara de una noche de democracia ya que a pocas cuadras de distancia hubo dos actos que expresaron la diversidad de la democracia como lo fue ayer con la presencia de otro precandidato, Francisco De Narváez en la plaza San Martín que vino a apoyar a Agustín Carus como en su postulación por el UDESO.
Es la eclosión de diversidades de una sociedad, como dijo alguna vez el presidente uruguayo José Pepe Mujica.








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