Mientras se esperaba el fallo, se desarrolló un acto organizado por el Partido Justicialisda, en las puertas de la Ciudad Judicial. Los artistas Ignacio Copani y Juan Palomino animaron la reunión y acompañaron la espera del fallo. Luego compartieron escenario con el nieto de Ragone, Fernando Pequeño, y los abogados querellantes y el director del Archivo Nacional de la Memoria, Carlos Lafforgue.
Un coro de la JP animaba con cántitos como este: “Ragone no se murió, Ragone no se murió, vive en los pueblos, la puta que los parió”.
Los otros juicios
En la última audiencia estuvo, como en otras oportunidades, el ministro de Trabajo, Rubén Fortuny, hijo de quien fuera el primer jefe de la Policía de Ragone, Antonio Rubén Fortuny, quien intentó erradicar las prácticas de torturas y vejámenes en la Policía de Salta y fue asesinado en noviembre de 1973. El ministro estuvo acompañado por sus dos hermanas. Visiblemente emocionados, esperaron la sentencia con una ansiedad apenas contenida.
El querellante de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, Martín Avila, pidió en los alegatos que el homicidio de Fortuny padre sea considerado delito de lesa humanidad y se reabra la causa. El Tribunal Oral nada dijo en este sentido, pero es posible que se haga una presentación en los juzgados de Primera Instancia de la Justicia Federal para pedir que se reabra esta investigación.

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