Integrantes de la Cooperativa 7 de Mayo del barrio Dallera, Romano y 9 de Julio, fueron algunos de los tantos trabajadores que recorrieron el centro de la ciudad limpiando y refaccionando los refugios recientemente instalados, y maliciosamente atacados.
Así, cerca de treinta personas distribuidas en dos cuadrillas recorrieron las diferentes calles del casco urbano, limpiando las garitas colocadas recientemente, cuya estructura de caño presentan tres placas de acrílico.
"Hoy estamos realizando la limpieza integral de las garitas de colectivos, las cuales encontramos muy destruidas", afirmó Sebastián Migueles, integrante de la Cooperativa, en un alto del trabajo. "Esperamos que se mantengan en el tiempo y que los chicos, principalmente, puedan cuidarlo porque realmente son muy útiles para la gente que toma el colectivo".
Por su parte, otra integrante de la Cooperativa, Patricia Raggio, luego de coincidir con las palabas expresadas por su compañero de trabajo, destacó la labor que desarrollan las Cooperativas en los barrios, buscando que los "vecinos puedan vivir un poco mejor, caminando en veredas limpias, zanjas destapadas para que no se inunde, plazas sin pastos ni malezas".
Y concluyó "realmente estamos trabajando muy bien, el grupo está muy unido y así como nosotros cumplimos nuestra parte, el Municipio y la Nación, también cumplen con su parte, entregándonos las herramientas necesarias para trabajar como el sueldo que se paga en tiempo y forma".
Cabe señalar que las tareas realizadas por las cooperativas locales, son digitadas y distribuidas desde la Secretaría de Desarrollo Humano Municipal, desde donde también se otorgan los materiales necesarios para, en este caso, la limpieza.
"Es mucha la gente que se para a dialogar con los cooperativistas, y felicitar el empuje y las ganas que tienen, en este caso, para limpiar algo que todos sufrimos cuando lo dañaron, y que a todos nos sirve, como las paradas de colectivos" señaló uno de los coordinadores, quien se moviliza a lo largo de las rutas de trabajo supervisando el desarrollo e las tareas y asistiendo a los trabajadores.
Esperamos que tanto esfuerzo que en definitiva es de toda la Comunidad, sea acompañado por la racionalidad y el respeto por el patrimonio comunitario, digno de una sociedad civilizada.
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