Cooperativas: una alternativa de trabajo para cientos de salteños

Varios grupos de trabajadores de capital se unieron para generar empleo genuino. Se dedican a la construcción. No logran continuidad en la concesión de obras y eso hace peligrar la estabilidad de las organizaciones.
Traccionar en conjunto. A esto se dedican 34 cooperativas de capital que nuclean a más de 500 trabajadores, entre hombres y mujeres, de la capital provincial. Todos pasaron de ser desocupados a convertirse en trabajadores genuinos, que hacen aportes sociales y acceden a capacitación.

El grupo se llama Frente de Cooperativas y se dedica a hacer cordones cunetas, veredas, limpieza de canales y viviendas. El desafío para 2012 es cumplir con la primera pavimentación de dos cuadras y medias en Finca Valdivia y avanzar luego en otros proyectos en ese barrio, donde también está previsto construir un Salón de Usos Múltiples (SUM) y un destacamento regional para la Policía.

Las cooperativas se formaron entre 2004 y 2005 y luego se dieron cuenta de que juntos podrían obtener mayores beneficios.

“Para nosotros fue y sigue siendo un desafío. Con la pavimentación sabemos que no hay mucha ganancia, pero queremos que ese trabajo sea el trampolín para mayores obras”, destacó David Zigarán, titular de la cooperativa Sagrada Familia II, a El Tribuno.

La mayoría de los que integran las cooperativas no tenía empleo. Luego de 2001 perdieron sus trabajos, algunas mujeres eran amas de casa, empleados municipales o vigiladores. Todos transitaron por el mismo camino: el de desempleados.

La realidad les mostraba que cada día era más difícil conseguir trabajo y muchos empezaron a militar en organizaciones sociales. Una de las alternativas que encontraron en esos grupos fue armar su propia cooperativa.

“Yo era municipal y nunca se me pasó ser cooperativistas hasta que se dio el momento”, explicó Zigarán.

Las cooperativas tienen entre 14 y 20 socios. Cada uno tiene que presentar sus papeles y certificar que conoce un oficio. Las ganancias de las obras que realiza el Frente se dividen entre las 34 cooperativas y a su vez, ese monto, entre los integrantes de cada grupo.

Muchos no terminaron sus estudios secundarios y a partir de las cooperativas tuvieron la posibilidad de continuar estudiando. “Aprendimos a hacer todo lo referido a la construcción. Accedimos a un oficio y nos capacitamos en los Centros de Integración Comunitarios”, contaron otros cooperativistas.

La continuidad de trabajo

A pesar de tener un convenio con el Gobierno municipal y provincial, para obtener obras de construcción, los representantes de la mesa de trabajo del Frente de Cooperativas destacaron que no tienen continuidad de trabajo, los fondos se demoran y por lo tanto corre peligro la estabilidad.

La estabilidad de los grupos se reciente porque “muchos compañeros empiezan a trabajar de forma paralela, buscan trabajo afuera y abandonan”, comentó José Albornóz, titular de la cooperativa Norte III.

En 2011 estuvieron seis meses sin actividad. “Eso hace que muchos se vayan, que las cooperativas queden sin socios y haya que formar a los que ingresa”, destacó Zigarán. Los integrantes del Frente de Cooperativas no dejaron de mencionar que los fondos también se retrasan y eso genera una cadena de contratiempos, pero “queremos posicionarnos como una alternativa de trabajo”.

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