El 2 de setiembre se reabrirán las negociaciones en el Ministerio de Trabajo provincial. El ministro Oporto advirtió al Frente Gremial Docente que no se hablará sobre aumentos de haberes para este año. Sólo se tratará "la estabilidad laboral", puntualizó el gobierno. Los gremios aceptaron el convite aunque mantienen el reclamo de una mejora en el básico.
Los docentes aceptaron la convocatoria en esos términos pero de todos modos dijeron que van a mantener en pie los reclamos de una mejora del salario básico para lo que resta del año. También insistirán con el pedido de extender a todos los trabajadores el pago de las asignaciones familiares, beneficios que ahora se liquida solamente a quienes perciben sueldos menores a 4.800 pesos, que son aproximadamente la mitad de los docentes de la provincia.
Lo cierto es que el debate salarial se instaló a partir de pedidos sindicales de las últimas semanas por la recomposición del sueldo docente, ante lo cual el Gobierno provincial accedió a realizar la convocatoria formal a paritarias con los maestros.
Subrayó el gobierno que el encuentro servirá para cerrar acuerdos sobre asuntos de condiciones laborales a los que ya habían llegado en la última paritaria, en febrero pasado. Sin embargo, posibilitará al mismo tiempo que los gremios docentes puedan realizar de manera formal el reclamo de mejora salarial.
Luego de tanteos y cruces de declaraciones previos, el ministro de Educación Mario Oporto recibió finalmente ayer a los representantes sindicales en su despacho para "repasar" la serie de convenios sobre estabilidad, concursos de maestros y profesores. Allí se anunció la convocatoria a paritarias para el viernes 2 de setiembre.
Los gremialistas aprovecharon el espacio frente al todavía titular de la cartera -Oporto dejará el cargo en diciembre próximo- para pedir una vez más que se eliminen los topes a las asignaciones familiares y para reclamar la apertura de la comisión técnica salarial, con el objetivo de mejorar el sueldo básico.
Al término de la reunión, que duró alrededor de dos horas, los representantes gremiales se mostraron conformes por la convocatoria formal para la semana próxima que les permitirá comenzar a revisar el salario de los maestros por segunda vez en el año aunque este punto haya sido excluido formalmente de la agenda.
"Hemos planteado la necesidad de eliminar los topes a los efectos de cobro de la asignación familiar y que es un muy buen momento para la convocatoria de la comisión técnica salarial para ir discutiendo composición y calidad del salario", indicó el titular de Suteba, Roberto Baradel.
Desde la cartera educativa subrayaron que la reunión fue de carácter informal, con el objetivo de revisar los puntos laborales antes de que sean refrendados por lo que Oporto sólo tomó nota de los planteos salariales para el 2 de setiembre.
Mejorar los ingresos
Los gremios plantean el problema de los topes en las asignaciones familiares desde hace varios meses. Fue un tema que, para ellos, quedó pendiente en la última paritaria y entienden que ahora no se puede avanzar en una recomposición salarial sin antes eliminarlos.
El salario mínimo actual de un docente de grado es de 2.400 pesos y las asignaciones familiares las perciben todos los trabajadores que cobran hasta 4.800 pesos, por lo que la mayoría de los maestros con dos cargos deja de cobrarlas (ver aparte). El Gobierno provincial después paga 220 pesos por hijo para trabajadores que cobran hasta 2.400 pesos; 166 pesos para los que perciben de 2.401 a 3.600 pesos y 111 para el personal con sueldos de 3.601 a 4.800 pesos.
Este sistema no es sólo para los docentes, sino que se aplica a todos los trabajadores que dependen del Estado bonaerense. Y eso complica a que se pueda llegar a un acuerdo solo con los sindicatos de los maestros.
El Frente Gremial Docente (Suteba, Feb, UDA, Amet y Sadop) y además Udocba (el gremio cegetista que no integra el Frente) también piden que se reabra la negociación para incorporar sumas al básico, que hoy permanece en 1.332 pesos. El pedido conlleva directamente en un aumento salarial a través de la antigüedad y otros pluses en el recibo de sueldo.
El último aumento salarial otorgado a los maestros fue a fines de febrero pasado, justo antes del inicio de clases. Esa suba consistió en llevar el salario de bolsillo de un maestro de grado de 1.900 pesos a 2.360 pesos desde el 1 de marzo, y a 2.400 pesos a partir del 1 de julio pasados.
En promedio la mejora representó un 24% y ningún maestro recibió menos de 500 pesos de aumento durante el primer semestre.
En esa instancia el salario básico de un maestro de grado pasó de 1.077 pesos a 1.332. 255 pesos de incremento de los cuales 105 fueron "plata nueva" y el resto de pasar sumas no remunerativas que ya se percibían.


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