CONVERTIRÁN EN MUSEO EL PREDIO DE LAS RUINAS DE ESTECO

El sitio en el cual se encuentran las Ruinas de Nuestra Señora Talavera de Madrid de las Juntas, conocido popularmente como Esteco II, será convertido en museo histórico.
Para ello se avanza en la expropiación de los terrenos que conforman el lugar donde existió hace centurias esa ciudad que contaba según las anécdotas con más de 50 mil habitantes.

Este museo histórico, cultural y arqueológico reunirá toda la documentación correspondiente a la ciudad que fue destruida según historiadores por un terremoto que no dejó en pie ninguna vivienda y en la que murieron la mayor parte de sus habitantes.

En la Legislatura provincial el proyecto de ley fue tratado por Diputados, luego pasó al Senado que le produjo algunas

modificaciones por lo que retornó a la Cámara Baja en revisión.

Se dispondrá declarar de utilidad pública y sujeta a expropiación las fracciones necesarias del inmueble matrícula 11.287 del municipio de Río Piedras, del departamento Metán, con destino a la preservación de los restos de la ciudad de Nuestra Señora de Talavera de Madrid o Esteco II. Será la Dirección General de Inmuebles que en coordinación de los organismos que correspondan deberá confeccionar los planos descriptivos e informes técnicos suficientes para determinar las superficies que permitan concertar dicho museo.

La mítica ciudad de Talavera de Madrid o popularmente llamada Las ruinas de Esteco, fue fundada en 1566 por Diego de Heredia, Juan de Barzocana y Jerónimo de Olguín con el nombre de Cáceres, en un sitio próximo al paraje llamado actualmente El Vencido, cerca de El Quebrachal.

Los vestigios de esa comunidad que estuvo enclavada en el municipio de Río Piedras a la altura del kilómetro 701 entre el Río Juramento y la ruta nacional 16, dan cuenta que constaba de tres iglesias, viviendas, plaza, se pudo rescatar numerosos utensilios de cocina y labranza y hasta restos de una fábrica de tejas y adobes.

Años atrás se produjeron daños irreversibles de las ruinas debido al avance de maquinarias para un emprendimiento agrícola sobre lo que se declaró Patrimonio Histórico y de interés provincial.

De acuerdo a relatos la ciudad de Esteco II tuvo que ser abandonada el 13 de setiembre de 1692, por parte de los habitantes que lograron salvar sus vidas luego de un tremendo terremoto.

Pero también se tejieron diversas leyendas como la que fue arrasada por los indios de la zona, también que una epidemia produjo estragos en sus habitantes.

Esteco era paso obligatorio del Camino Real por donde discurría el transporte de metales preciosos entre el Alto Perú y el Río de la Plata. Su estratégica ubicación hacía de ella la ciudad clave para el tráfico de alimentos, ganado e indígenas encomendados que venían de Chile atravesando la Cordillera de los Andes con destino a la región chaqueño-amazónica y viceversa. A raíz del creciente e importante papel que jugaba en el comercio durante la primera etapa de colonización, la ciudad se expandió con rapidez.

La ciudad de Esteco adquirió relevancia institucional y política, incluso religiosa, al punto de contar, entre los más ilustres predicadores católicos, nada menos que al cura Francisco Solano, quien fuera canonizado por la obra evangelizadora desplegada en la región.

Hoy una copla recuerda el triste final de Esteco: "no sigas ese camino,/ no seas orgulloso y terco,/ no te vayas a perder/ como la ciudad de Esteco".

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