Contundente victoria de las fuerzas islamistas en Egipto

Los Hermanos Musulmanes y los ultraconservadores obtuvieron el 60% de los votos
EL CAIRO.- Las fuerzas islamistas confirmaron ayer su arrolladora victoria en la primera vuelta de las elecciones legislativas en Egipto, tras obtener el 60% de lo votos, según la difusión de los primeros datos oficiales que, sin embargo, todavía no son definitivos. El triunfo produjo inquietud en Israel, que mantenía buenas relaciones con Egipto hasta la caída del régimen de Hosni Mubarak, en febrero pasado.

El Partido Libertad y Justicia (PLJ), el brazo político de los Hermanos Musulmanes (islamistas moderados), fue el gran vencedor con el 40% de los votos, y la formación salafista (islámicos ultraconservadores) Al-Nour alcanzó el 20%, según dijo un vocero de la comisión electoral.

El avance de los islamistas, que también ganaron las elecciones en Túnez y Marruecos, generó temor en los medios laicos de Egipto y algunos países también se mostraron preocupados.

El ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, dijo ayer que los resultados de las elecciones legislativas egipcias eran "muy inquietantes" y confió en que el futuro gobierno de El Cairo comprenda que "no hay otra opción" que mantener los acuerdos de paz con Israel.

En una entrevista con el canal 2 de la televisión israelí, Barak recalcó que el "proceso de islamización en los países árabes es muy inquietante", aunque agregó que es "demasiado pronto" para decir cómo afectarán esos cambios a la región.

El avance de los ultraconservadores islámicos también afecta a la minoría cristiana copta de Egipto, que teme que se aplique en el país los estrictos códigos de la sharia (ley islámica).

Según los primeros resultados, detrás de las fuerzas islamistas se situó, con el 15% de los votos, la coalición liberal Bloque Egipcio, que engloba a tres partidos liberales e izquierdistas.

Después de esa alianza, se ubicaron, con el 6% de los votos, los islamistas moderados de Al-Wasat, una antigua escisión de los Hermanos Musulmanes.

Algunos de los partidos nacidos tras la Revolución del 25 de Enero se acercaron al 5% necesario para tener representación en la Cámara baja, señaló la agencia oficial Mena, sin especificar cuáles eran las formaciones.

Pese a que la comisión electoral había anunciado que ayer se difundirían los resultados oficiales definitivos, finalmente se atrasó de nuevo el anuncio.

Las elecciones legislativas, que se desarrollaron el lunes y el martes pasado, son las primeras desde la caída de Mubarak. Según anunció anteayer el presidente de la comisión electoral, Abdelmoaiz Ibrahim, el 62% de las personas habilitadas para votar acudieron a las urnas, lo que representa la mayor participación electoral en la historia de Egipto.

La sorpresa

La gran sorpresa de las elecciones fue el partido salafista Al-Nour, cuyo objetivo es ejercer presión en el Parlamento para poner en marcha un sistema legal más apegado a la ley islámica.

Pese a que los analistas dijeron ayer que los salafistas habían obtenido la mayor cantidad de votos en los núcleos rurales y el norte del país, según los resultados de ayer, la formación demostró ser un fenómeno transversal, con penetración en los barrios populares de las ciudades.

Los salafistas postulan, entre otras cosas, una educación religiosa para los jóvenes de fuerte contenido islámico; la prohibición del alcohol, y la censura de expresiones artísticas que contradigan su postura religiosa.

Ayer, los Hermanos Musulmanes pidieron a sus rivales aceptar "la voluntad popular" y volvieron a afirmar que no tienen intención de aplicar la sharia en el país y de aliarse con los salafistas en el Parlamento, como dicen sus rivales. Además señalaron que los cristianos podrán seguir viviendo según su fe.

"Los lamentos [de los liberales] son infundados y no tienen nada que ver con la realidad. Representamos un islam centrista y moderado, no imponemos nada por la fuerza. El cambio al que apuntamos tendrá lugar de manera gradual", dijo el vocero de los Hermanos Musulmanes Mahmoud Ghozlane.

Los Hermanos Musulmanes son el grupo político mejor organizado de Egipto y son populares entre los más pobres por sus antecedentes en labores de caridad. La agrupación estaba proscrita aunque era tolerada por el gobierno de Mubarak.

Sus rivales acusaron al partido de los Hermanos Musulmanes de usar la entrega de medicamentos y de comida para influenciar a los votantes y de romper las reglas electorales con el uso de grupos de influencia afuera de los lugares de votación.

El mundo está atento al resultado electoral para ver hacia dónde va el futuro de Egipto, la nación árabe más poblada y hasta ahora un firme aliado de Estados Unidos, comprometido a preservar su tratado de paz con Israel y la lucha contra la militancia islamista.

Las complejas elecciones para elegir a la Asamblea del Pueblo (Cámara baja) se desarrollarán en tres fases hasta marzo de 2012. La segunda vuelta se disputará el lunes y el martes próximo.

40%

de los votos

Obtuvieron los Hermanos Musulmanes, que representan a los islamistas moderados. Fueron los grandes vencedores.

20%

para Al-Nour

El partido de los salafistas, un grupo ultraconservador islámico, fue la gran sorpresa de las elecciones.

15%

para los liberales

El Bloque Egipcio, una alianza de partidos liberales, esperaba obtener más votos.

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