Contundente informe de la Rural sobre pérdidas en soja y maíz

Se lo presentará mañana a las autoridades provinciales y les reclamará que se declaren zona de desastre muchos sectores de Río Cuarto, Juárez Celman y General Roca. Pide además que haya un estudio minucioso para que los beneficios sean particularizados por campo y no por pedanías

Después de que el Gobierno nacional señalara como “mínimas” las pérdidas en el campo por efecto de la sequía, desde la Sociedad Rural de Río Cuarto se decidió realizar un exhaustivo relevamiento en los departamentos Río Cuarto, Juárez Celman y General Roca.

El informe final fue adelantado anoche a PUNTAL, y allí la entidad ruralista destacó que “hay severos daños en soja y maíz” y considera que en gran parte son “irreversibles”.

En el detalle, la entidad apunta que en el caso del maíz de primera, sembrado entre octubre y noviembre, el 60% de los lotes arrojará resultados que se ubicarán entre 0 y 20 quintales por hectárea. Para tener una referencia, el servicio de cosecha tiene un costo de casi 15 quintales.

A eso se agrega en el estudio que el 20 por ciento siguiente del maíz temprano, tendrá un rinde de entre 20 y 40 quintales. Mientras que finalmente los lotes más favorecidos alcanzarán una producción de entre 40 y 60 quintales.

El promedio histórico para la zona de Río Cuarto es de 62 quintales por hectárea, lo que implica que en el mejor de los casos los maíces de primera alcanzarán esa meta.

Pero la particularidad de la campaña gruesa es la gran diversidad de situaciones que el relevamiento logró constatar y que ya se advertía en base a las diferencias registradas en las precipitaciones.

“Hay infinidad de situaciones y vecinos con realidades muy diferentes. Algunos tienen condiciones medianamente aceptables y otros muy malas, a pocos kilómetros de diferencia”, señaló Eduardo Bagnis, presidente de la Sociedad Rural.

Como ejemplo, la lluvia del sábado que en Río Cuarto aportó 33 milímetros en el día, en San Ambrosio, a menos de 20 kilómetros, casi no movió el pluviómetro.

“Creemos que para determinar la emergencia o la zona de desastre será necesario un relevamiento pormenorizado que es lo que les vamos a pedir a las autoridades provinciales. Porque en una misma zona hay muchas situaciones. No se puede fijar por pedanías porque sería muy injusto”, consideró Bagnis.

En el caso de los maíces de segunda, la situación es algo mejor, aunque lejos de los rindes de la campaña anterior. Además, la cantidad de lotes sembrados en diciembre fue significativamente menor que la de los tempranos. Igual, los tardíos arrojan pérdidas de rinde de entre el 20 y el 50 por ciento, según el estudio de la Sociedad Rural.

En el caso de la soja, “hay más diversidad de situaciones”, apuntó Bagnis.

Es que la oleaginosa tiene una ventana mucho más amplia de tiempos para ser sembrada y entonces muchos productores esperaron hasta mediados de enero. Otros decidieron en esa fecha resembrar lotes que ya estaban muy comprometidos por la sequía. Son los que corren más riesgos de ser alcanzados por las primeras heladas.

En el informe finalizado ayer se destacó que las sojas sembradas a fines de la primavera presentan pérdidas de hasta el 100%. Las que fueron implantadas en diciembre tienen recortes en sus rindes de entre el 25 y el 50 por ciento. Mientras que las últimas de enero aún están en desarrollo y no hay estimaciones aunque recibieron mayor caudal de agua que las anteriores, especialmente en febrero.

En el caso de la ganadería y lechería, se advierte la escasez de forraje almacenado para el invierno por la fuerte sequía concentrada en los meses de primavera y comienzo de verano. Aunque para eso las lluvias de febrero alivian el horizonte, siempre que continúen en marzo.

Comentá la nota