Visitó por tercera vez a Morales; luego se dirigirá a Río y Caracas
Morales dio la bienvenida con honores militares a su par iraní en un aeropuerto militar de La Paz. "¡Viva Bolivia!'', arengó Ahmadinejad a los soldados de la guardia presidencial, luego de entonar los himnos patrios de los dos países.
Poco más de 100 sindicalistas que respaldan a Morales dieron luego la bienvenida al visitante a su ingreso al palacio presidencial. Ahmadinejad saludó y agradeció desde los balcones de la casa de gobierno. Tras ello los mandatarios iniciaron una reunión privada en la que se firmaron acuerdos de cooperación minera, agrícola y en la lucha antidrogas.
La visita a Bolivia en 2011 del ministro de Defensa iraní, Ahmad Vahidi, con pedido de captura internacional por el ataque a la sede de la AMIA en Buenos Aires en 1994 enfrió la relación entre La Paz y Teherán por el malestar que manifestó el gobierno argentino.
La justicia argentina considera a Vahidi sospechoso de tramar el ataque que provocó 85 muertos, seis de ellos bolivianos.
Bolivia e Irán establecieron relaciones en 2006 y un año después Ahmadinejad llegó para firmar un amplio programa de cooperación en varias áreas por 1100 millones de dólares en cinco años. En 2009 regresó para inaugurar un hospital y dos plantas de lácteos financiados por Teherán.
Estrategia
El gobierno iraní ha expresado que sus relaciones con Bolivia, Venezuela y otros países de la región son "estratégicas y muy valiosas" porque los considera una puerta de salida para su aislamiento internacional y aliados en su lucha contra el capitalismo y el sistema global.
Cables diplomáticos filtrados por WikiLeaks en 2010 señalan también que Irán busca en Bolivia uranio para su programa nuclear, lo que fue negado por el gobierno de Morales. Pero diplomáticos occidentales en La Paz afirman que ese interés sigue muy vigente pese a los desmentidos.
Este nuevo viaje, el tercero en cinco años, fue repudiado por algunos partidos de oposición.
"Condenamos la llegada de un presidente que no solamente viola derechos fundamentales en su país, sino que también apoya al régimen sirio, que comete de forma diaria delitos de lesa humanidad", declaró la diputada Alejandra Prado, de la agrupación derechista Convergencia Nacional.
Bolivia es la primera escala en este viaje del mandatario iraní a la región. Luego viajará a Brasil para la reunión climática Río+20, y su última escala será Venezuela. En Río de Janeiro cientos de defensores de los derechos humanos, líderes ecologistas y miembros de la comunidad judía protestaron el domingo contra la participación de Ahmadinejad en la conferencia ambientalista.
El gobierno de la brasileña Dilma Rousseff enfrió las relaciones con Teherán, que habían alcanzado su máximo nivel durante la gestión de Luiz Lula da Silva. El ex presidente intentó oficiar de intermediario para un acuerdo con las grandes potencias sobre el plan nuclear iraní.
Esa mediación fracasó y debilitó las relaciones entre Teherán y Brasilia. Sin embargo, el mes pasado Rousseff defendió públicamente el derecho de Irán a desarrollar la energía nuclear con fines pacíficos.



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