Radares y semáforos son las dos alternativas que se discutieron ayer en el Concejo al momento de buscarle salida a los altos índices de siniestralidad en Circunvalación.
También se aprobó sobre tablas un proyecto del concejal radical Jorge Boasso; un estudio de factibilidad para que se instalen "semáforos inteligentes" en Circunvalación que automáticamente obliguen a otros aparatos colocados más adelante a ponerse en rojo (previo paso por luz amarilla) con el objetivo de que el automovilista aminore la velocidad y finalmente se detenga. Las infracciones se labrarían si el conductor atraviesa el semáforo en luz roja utilizando como medio de constatación cinemómetros fijos y toma de fotografías.
El proyecto se aprobó, pero ya los ediles del oficialismo anticiparon que no ven con buenos ojos que se instalen semáforos sobre la arteria.
Por otra parte, el convenio que suscribirán ahora el municipio y la Agencia de Seguridad Vial provincial se da en el marco de la cesión de facultades sobre la Circunvalación (ruta nacional) que hizo Vialidad Nacional a Santa Fe. Hasta la semana pasada funcionaban allí radares, pero no se aplicaban multas.
Audiencia. El miércoles, el intendente Miguel Lifschitz firmó un decreto por medio del cual convocó a una audiencia pública para el 1º de julio, donde se analizará el servicio de la empresa Telvent. Tras ese cónclave, el Ejecutivo elaborará un pliego y llamará a una nueva licitación. "La verdad es que no sabemos qué pasará en ese bache de meses con los controles en Circunvalación", dijo anteayer el concejal socialista, Aldo Gómez.


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