Control ambiental: Empoderar a la población con herramientas online

La Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) trabaja sobre un proyecto de vigilancia integral y continua del establecimiento industrial UPM y sobre el ecosistema del río. Sin embargo, el eje central de toda propuesta debería radicar en la búsqueda de canales para poner la información en poder de la ciudadanía. El caso México.

A fines del 2007, el gobierno argentino anunciaba una partida de $ 5.000.000 para la implementación de un plan integral de vigilancia ambiental y monitoreo de la ex pastera Botnia (hoy UPM). La iniciativa constituiría el corazón de la estrategia Argentina en el diferendo con Uruguay por Botnia. El objetivo era recopilar datos que pudieran mostrar una acción contaminante por parte de la pastera en el cauce de agua compartido y en la atmósfera de su zona de influencia, lo que permitiría reforzar la presentación en la Corte Internacional de La Haya.

El control, instrumentado de manera unilateral del cual participaban la Prefectura Naval Argentina, las universidades de Buenos Aires, de La Plata, del Litoral y de Luján, el Conicet, la Comisión Nacional de Energía Atómica (Conea), el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el Ministerio de Salud y Ambiente de Entre Ríos y la intendencia de Gualeguaychú, resultó un fracaso estrepitoso a la luz del fallo de la Corte Internacional de La Haya. El tribunal analizó la eventual contaminación ambiental en el marco de la demanda principal, pero sostuvo que la Argentina no consiguió demostrar que la misma existiera, que la papelera no use las mejores técnicas disponibles para la producción del papel ni que incumpla las normas sobre la descarga de efluentes.

En un artículo publicado por el diario La Nación, el presidente del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), Enrique Martínez, aseguró que “el fallo permite que pongamos énfasis sobre la diferencia categórica que hay entre afirmar la presencia de contaminantes y la existencia de contaminación. Esto es: hay contaminación cuando se advierte una concentración de contaminantes de niveles superiores a los normados. Hasta donde sabemos, ningún informe de organismos técnicos argentinos ha señalado que haya contaminación, expresada en los términos señalados. El INTI lo dijo expresamente, desde que comenzó sus análisis rutinarios hace tiempo, que continúan. Los restantes organismos, hasta donde sabemos, señalaron la presencia de contaminantes, pero no que hubieran superado o aproximado los límites. Este escenario, previsible, no satisface el reclamo de quienes se sienten violentados por esta instalación. Es de esperar que finalmente se acuerde un transparente plan de monitoreo conjunto de la planta de Botnia, al que hasta ahora no se dio impulso desde ninguna de las dos orillas, por distintas razones políticas, atendibles, pero ya superadas. Tal vez a quienes están más sensibilizados esto tampoco los satisfaga. Me parece que la mejor opción es tomar impulso a partir del reclamo ambiental entrerriano e instalar la cuestión en la agenda nacional”.

Martínez propone el desarrollo de un mapa de contaminantes y de contaminación a lo largo de todo el río Uruguay. También de ríos provinciales importantes, como el Salado del Norte, el Gualeguay, el Tercero, el Cuarto y varios más. Con esos mapas se necesita identificar los orígenes de los contaminantes, que pueden estar en plantas industriales o en los numerosos desechos cloacales sin tratamiento que se vuelcan a nuestros ríos, encarando sin vueltas su eliminación. También definir si las fumigaciones aéreas de cultivos deben ser prohibidas y no sólo acotadas. O cómo realizar controles ambientales profundos y con amplias facultades de intervención en la actividad minera de gran porte. Nunca es tarde para empezar. El tema es cómo, con propuestas concretas que satisfagan las expectativas de la ciudadanía.

No menos preocupantes son los acontecimientos que suceden a las pasteras argentinas. Un breve repaso del comportamiento ambiental de Papelera Tucumán, Ledesma, Papelera del NOA, Benfide (Pastas Celulósicas Puerto Piray) y Celulosa Argentina entre otras empresas, da cuenta de la dura realidad que existe en términos de contaminación, salud y problemas sociales alrededor de esta actividad productiva.

En la reunión bilateral mantenida luego del fallo, los mandatarios de Argentina y Uruguay avanzaron en la posibilidad de realizar un monitoreo ambiental conjunto sobre el río Uruguay, para establecer si la pastera UPM produjo contaminación desde que comenzó a operar en Fray Bentos o si la producirá. Pero mientras los datos y la información registrada no sea de dominio público, un halo de escepticismo seguirá primando sobre gran parte de la población aledaña que sigue firme en la convicción de que la planta producirá un daño irreversible sobre el ecosistema. El problema, a las claras, pasa por cómo poner a disposición del ciudadano la información en tiempo real de lo que sucede con el aire que respira y con el agua que bebe.

Monitoreo ambiental online

México DF cuenta con el Índice Metropolitano de la Calidad del Aire (IMECA), que sirve para informar a la población cada hora sobre que tan limpio o contaminado se encuentra el aire en la ciudad de México y su zona metropolitana. El IMECA se difunde para contaminantes como: ozono (O3), partículas menores a diez micrómetros (PM10), dióxido de azufre (SO2), dióxido de nitrógeno (NO2) y monóxido de carbono (CO). La Dirección de Monitoreo Atmosférico es la responsable de de la actualización del sistema que puede ser consultado online en http://www.sma.df.gob.mx/simat2/

A nivel nacional, y con el propósito de medir la emisión de contaminantes en diversas ciudades de México y difundir esta información de manera oportuna, el Instituto Nacional de Ecología, a través de la Dirección General del Centro Nacional de Investigación y Capacitación Ambiental, desarrolló el Sistema Nacional de Información de la Calidad del Aire (SINAICA). El sistema reúne y difunde a través de Internet los datos generados por las redes estatales automáticas de monitoreo atmosférico en el país. También permite consultar estadísticas históricas con datos validados. Por estar disponible en la red (http://sinaica.ine.gob.mx), constituye una eficaz herramienta de información para tomadores de decisiones de los tres niveles de gobierno, así como para especialistas en la materia, investigadores y público en general.

Cada una de las estaciones que conforman las diferentes redes de monitoreo de calidad del aire cuentan con instrumentos para medir en forma automática concentraciones de contaminantes atmosféricos como ozono, monóxido de carbono, dióxido de azufre, óxidos de nitrógeno, partículas PM10 o PM2.5 (partículas micrométricas suspendidas en el aire). El software del SINAICA comenzó a funcionar en el 2003. A través de Internet, el Centro de Control envía los datos al servidor del SINAICA cada hora con un desfase de hasta 30 minutos, y el servidor del INE recibe estos datos y los presenta en tiempo casi real. De esta forma, cuando el usuario consulta el sistema en línea, lo primero que obtiene es un mapa del país que muestra si la calidad del aire en determinada localidad es buena, satisfactoria, no satisfactoria, mala, muy mala o no existen datos. También se presenta la actualidad de dicha información, la cual puede ser menor a una hora, es decir, reciente (verde), de una a ocho horas (amarilla) o de más de ocho horas (roja).

La generación de estos informes sirve como base para entender mejor la problemática ambiental y para desarrollar estrategias que permitan reducirla o controlarla. E indudablemente, contribuye a solucionar la incertidumbre y el descrédito que genera en la población los datos que se ocultan (para bien o para mal).

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