En nueve distritos del noroeste bonaerense, incluido el que tiene a nuestra ciudad como cabecera, seis de cada diez productores tendrán una reducción en las tarifas y un diez por ciento seguirá abonando lo mismo, según datos proporcionados a DEMOCRACIA por ARBA.
Un informe general proporcionado a DEMOCRACIA por la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA) indica que el 62,5% de los titulares de tierras tendrá una reducción en las tarifas, mientras que el 10% seguirá abonando lo mismo.
El detalle incluye a los distritos de Chacabuco, Bragado, General Viamonte, General Arenales, Leandro N. Alem, Lincoln, General Pinto y Rojas.
La realidad de cada distrito
Yendo a la realidad de cada distrito, en Junín, sobre un global de 4.598 vecinos que están registrados en el sistema de ese organismo fiscal, 955 tendrán que abonar el tributo con un aumento que, según el caso particular de cada uno, se extiende desde el 1 hasta el 400%.
Mientras tanto, 3.060 (67,5%) gozarán de una reducción en el gravamen y 590 (11,5%) seguirán abonando lo mismo.
Con esto, las partidas que no se incrementan constituyen casi el ochenta por ciento del universo distrital.
En cuanto a las que sí tendrán variaciones, desde ARBA brindaron el siguiente desglose: aumento de entre el 0 y 10% para 227 contribuyentes; de entre 10 y 20% para 154; de entre 20 y 30% para 170; de entre 30 y 40% para 95; de entre 40 y 50% para 76; de entre 50 y 100% para 188; de entre 100 y 125% para 5; de entre 125 y 150% para 5; de entre 150 y 200% para 8; de entre 200 y 250% para 5; de entre 250 y 300% para 10; de entre 300 y 350% para 3; y de entre 350 y 400% para 9 contribuyentes.
En Rojas, los contribuyentes afectados al Inmobiliario Rural son 3.346, de los cuales 1.055 (31,5 %) gozarán de una rebaja en el monto a pagar y a 129 (3,8%) se les mantendrá la misma carga.
En cambio, un 64,7% se verá obligado a realizar una erogación mayor con respecto a los meses previos a la reforma impositiva. Las subas son de entre el 1 y el 350%.
En el partido de General Pinto, 1.015 de los 1.817 vecinos que aparecen como dueños de campos (55,8%) percibirán una rebaja y un 190 (10,4%) abonarán lo mismo. Mientras tanto, habrá incrementos de entre el 1 y el 200 por ciento para el 33,8% de la masa contributiva.
En cuanto al distrito de General Viamonte, de los 2.790 propietarios de tierras alcanzados por la revaluación, 1.862 (66,7%) pagarán menos y 233 (8,3%) no sentirán variaciones. El 25% restante sí tendrá que insumir más billetes a partir del próximo pago, con alzas que van desde el 1 al 350 por ciento.
Distinta es la situación de Lincoln, en la que el 81% de los 5.869 contribuyentes o verán una disminución en los haberes a tributar (es el caso del 69,7%) o al menos verán congelada la tarifa (situación que abarca a un 11,3%). Al 19% restante, el impuesto le resultará más costoso –entre el 1 y el 300 por ciento-.
En el caso de Chacabuco, de 3.692 registrados, la reducción del gravamen favorecerá a 1.498 (40,5%) y 105 (2,8%) estarán exentos de variantes. El otro 56,7% sí tendrá que agotar más billetes para liquidar la cuenta, que le vendrá con subas de entre el 1 y el 400 por ciento.
Con respecto a General Arenales, la información proporcionada por ARBA señala que son 2.600 los vecinos de ese partido que figuran en el padrón del Inmobiliario Rural, de los cuales 1.260 (48,4 %) resultaron favorecidos con una baja en la carga impositiva y 112 (4,3%) no experimentaron variaciones como sí lo hizo el 57,3%.
Poniendo el foco en Bragado se podrá observar que sólo 661 de 3.782 contribuyentes (17%) pagará con aumento, mientras que el 81 por ciento restante se repartirá entre quienes abonarán menos que la última vez (71%) y los que seguirán pagando lo mismo (12%).
Por último, en Leandro N. Alem las boletas llegarán mas “delgadas” para el 62% de la masa contributiva, iguales para el 7% y con cifras más voluminosas para el 31%.
La diversidad de los aumentos
Las subas abarcarán en promedio a los campos bonaerenses de más de 92 hectáreas.
El mapa elaborado por la Subdirección Ejecutiva de Catastro y Recaudación de ARBA revela casos testigo:
En González Chávez no registrarán subas campos de hasta 180 hectáreas
En Junín los aumentos se dan en campos de hasta 77 hectáreas.
En el caso de Lincoln, las nuevas valuaciones implican que no registren ningún tipo de incremento los campos superiores a 134 hectáreas.
Y en Pergamino, una de las zonas más fértiles de la Provincia, los productores con campos de más de 32 hectáreas.
Este dato revela que quedan fuera del incremento prácticamente la mayoría de los pequeños y medianos productores.
Llevados a números en muchos casos los aumentos no son significativos. He aquí algunos ejemplos:
-Gonzáles Cháves: un campo de 212 hectáreas pagará $13 anuales más por hectárea.
-Junín: un campo de 36 hectáreas pagará $6 anuales más por hectárea.
-Lincoln: un campo de 73 hectáreas pagará $15 anuales más por hectárea.
-Pergamino: un campo de 38 hectáreas pagará $76 anuales más por hectárea.
Además de esto continuarán vigentes los beneficios fiscales para zonas con sequía o inundaciones. La emergencia agropecuaria implica el diferimiento de los vencimientos, mientras que en el desastre agropecuario (zona sudoeste de la provincia) directamente los dueños de los campos están exentos del pago del impuesto inmobiliario rural. La reforma separa además el impuesto a la tierra de las edificaciones en el campo.
Las viviendas rurales de menos de 16.000 pesos quedan exentas de cualquier pago y no se contemplan en el revalúo las mejoras productivas de los campos: silos, aguadas, fábricas, galpones, etc.
Se le otorga progresividad al impuesto, distribuyendo en forma equitativa la carga tributaria entre propiedades de distinto valor, pagan proporcionalmente más las propiedades más caras. Hoy paga lo mismo una hectárea de Patagones que una productiva de Pergamino.
Los dueños de las tierras bonaerenses pagan 47 pesos en promedio por hectárea al año por el impuesto inmobiliario rural ($4 al mes). Ahora el promedio que deberá pagarse anualmente está calculado en $76 anuales.
El atraso es tan grande que un impuesto que llegó a representar el 10% de la recaudación de la Provincia, hoy representa sólo el 2% del total.
Tal como estaba hasta el momento, en muchos casos de los campos más productivos de Pergamino, Chivilcoy, entre otros, campos valuados en más de un millón de pesos, ingresa más por las patentes de las camionetas de los dueños de esos campos que por el propio impuesto inmobiliario.
El incremento en las valuaciones de las tierras fue compensado con una baja en la base imponible (monto que se toma en cuenta para el cálculo del impuesto) que bajó al 50 por ciento; y además la alícuota se redujo del 4 al 1 por ciento.
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