Con el contrato, inicia nueva etapa Indalo

Lupiano, por Indalo, y Farizano, por el Municipio, suscribieron el contrato de concesión.
Con la firma del contrato de concesión entre el Municipio y la empresa Indalo, se cumple el final de una controvertida y larga etapa de precariedad en la legalidad del servicio de transporte urbano de pasajeros en Neuquén.

Este miércoles quedará así como un hito recordatorio de lo dificultoso que pueden ser los procesos para adjudicar servicios públicos; y al mismo tiempo como punto de partida para comenzar a evaluar cómo y cuánto mejora un servicio que es esencial para miles de ciudadanos capitalinos, que no tienen otra manera de movilizarse por la cada vez más grande ciudad.

También se da una de las más curiosas situaciones políticas de los últimos años: el anterior gobierno de Horacio Quiroga le legó al ahora saliente de Martín Farizano la responsabilidad de licitar y adjudicar el servicio; y Farizano lo adjudica efectivamente, con el contrato pertinente, a sólo 10 días de que Quiroga vuelva a ser intendente: cuatro años demandó el trámite.

El servicio que comenzará a prestar Indalo será distinto al de estos años transcurridos. Con distintos recorridos, distintas frecuencias, y distintas modalidades, que incluyen por ejemplo los transbordos, serán una vez más los ciudadanos los encargados de evaluar y dar su veredicto sobre la calidad del servicio; y el Municipio, la instancia institucional de control y fiscalización de que se cumpla con lo pactado en el contrato, durante los próximos 10 años de su vigencia.

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