El contrapunto entre el gobierno provincial y el municipio por el decomiso de carne en supuesto mal estado tuvo ayer un nuevo capítulo con la presentación realizada por el Fideicomiso de Integración Estratégica de la Cadena Cárnica (Fidescom) ante la fiscalía de investigaciones Nº 1 de Resistencia.
En tanto, también fue presentado el descargo del organismo ante el juzgado municipal de faltas. El martes, la comuna capitalina hizo lo propio a través de una presentación realizada ante la Fiscalía de Investigaciones Nº 2 del doctor Diego Canteros, para que investigue la posible comisión de delito contra la Administración Pública y la salud pública.
“Estar hoy en la prensa solamente por una foto malintencionada, no es lo que merecemos. Somos bastante más que 2.500 kilos de carne supuestamente podrida que salió en todos los medios. Hicimos un gran trabajo para tener el posicionamiento que hoy logramos”. Así, con palabras cargadas de impotencia, el coordinador general de Fidescom Andrés Costamagna aseguró ante NORTE que la trascendencia mediática del decomiso no hará mella en la actividad del ente. “Más allá de todo, nosotros seguiremos siendo actores de la cadena cárnica”, enfatizó.
Tras efectuar el trámite en el edificio ubicado en 9 de Julio 236, el directivo explicó los motivos de la denuncia penal. “Hay incoherencias manifiestas en el accionar de la municipalidad y nosotros lo único que queremos es trabajar”, enfatizó. Asimismo, lamentó que el carácter “compulsivo” del operativo municipal dejó a la entidad “en un total estado de indefensión”. “En el descargo a la jueza de faltas le mostramos que existen nueve pruebas para constatar si la carne está o no en mal estado”, precisó.
“Entendemos que los procedimientos realizados desde la inspección hasta el decomiso de los productos cárnicos tienen bastantes vicios”, subrayó Costamagna. En este punto dijo que, según el informe de los empleados del local comercial donde estaba depositada la carne, los inspectores de Bromatología municipal no se identificaron en forma correcta e ingresaron sin autorización previa. Así, señaló que la denuncia penal tiene como sustento el “mal desempeño de funcionarios públicos, tanto de los actuantes -en el procedimiento- como de sus superiores”, enfatizó.
En otro punto, el directivo lamentó que no podrá determinarse si la carne estaba verdaderamente en mal estado: “Por las acciones del municipio, no podemos demostrar porque llevaron todo el material sin cumplir el procedimiento que dicta el Código Alimentario Argentino”. Asimismo calificó como un “grave problema” que la carne decomisada no fuera incinerada y su destino final fue el consumo animal. “La normativa dice que hay que destruir el decomiso en presencia del propietario y de la juez actuante”, indicó. Fue más allá y planteó que si la carne no era apta para el consumo humano y fue destinada a la alimentación de animales, esos animales pueden ser luego transmisores de enfermedades al hombre.
Continuará funcionando
Con la base de fundamentos de la denuncia penal, Fidescom también realizó ante el Juzgado de Faltas municipal el descargo donde cuestionó el procedimiento y objetó la clausura de la cámara frigorífica localizada en Castelli 560. “Ahora nos piden que dentro del edificio hagamos obras, que nunca nos pidieron en el plano original de habilitación”, remarcó Costamagna. Al margen de la cuestión que se tiñó políticamente, el coordinador aseguró que la cámara frigorífica continuará funcionando. En tanto, está en construcción otro depósito “mucho más grande y moderno”, según adelantó.
Comentá la nota