Recurriendo a estentóreos conceptos ilustrativos, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) a mediados de semana anunció un nuevo repunte de la recaudación nacional, hecho auspicioso para la proyección económica central, pero de impacto atenuado en las finanzas provinciales.
En Jujuy, el principal recurso es la coparticipación y en el orden provincial en abril último, comparado con el mismo período del ejercicio anterior, la coparticipación incrementó un 17 por ciento (la evolución en marzo fue al 22%). Al mismo tiempo, se trata de un indicador de menor proporción al de Nación, puesto que no todos los conceptos que nutren los recursos son coparticipables, por ejemplo los aportes al sistema jubilatorio.
El aumento de los medios nacionales sigue naturalmente la línea de crecimiento de la economía (de hecho crecieron las recaudaciones por IVA y por exportaciones, que se constituyen en dos variables macroeconómicas sólidas) pero su componente no es volcado hacia las provincias en su totalidad. Esto queda patentizado en la realidad que golpea a algunas administraciones provinciales que hoy tienen que recurrir a distintos mecanismos para hacer frente a un compromiso elemental, como es el pago de sueldos a su planta de agentes estatales. El caso sobresaliente es Santa Cruz, que debe implementar un cronograma de pago desdoblado.
EN BUSCA DE MAS MEDIOS
Este escenario, caracterizado por sus claroscuros, pues el entusiasmo de Nación contrasta sensiblemente con las preocupaciones instaladas en las provincias, obliga a cavilar herramientas para engrosar la disponibilidad de medios originados en la plaza local.
El manejo de las finanzas jujeñas, recorre la senda de la responsabilidad en el gasto y el direccionamiento estratégico de las erogaciones, ejes rectores de la gestión de Hacienda. Al mismo tiempo, se multiplican esfuerzos para optimizar los índices de recaudación propios.
Los programas en ejecución desde la Dirección Provincial de Rentas y, muy especialmente, los que están en proceso de gestación en la órbita del Ministerio de Hacienda, se orientan a regenerar la cultura y la responsabilidad del contribuyente, como así también llevar al campo de las realizaciones el poder legítimo del derecho que asiste al Estado para imponer el cumplimiento de sus principios y normas, a los fines de mantener un margen de equidad. En definitiva, dos elementos centrales para afinar el perfil de recaudación.
Con acrobática destreza, los funcionarios y técnicos de la cartera de Hacienda se esmeran por encontrar el equilibrio entre la concientización del contribuyente, la facultad de fiscalización del Estado y la aplicación de su natural derecho de coacción, resumiendo estas tres patas en una delicada fórmula que no genere disparadores negativos y respete la matriz de la equidad.
LOS RADICALES
EN MOVIMIENTO
Una señal importante emitió la conducción de la Unión Cívica Radical, en clara defensa de los principios democráticos, en este caso, velando por la estabilidad institucional y política de Palpalá, cuyas estructuras matrices sostienen una confrontación en la que sólo hay vencidos.
Respeto por la voluntad popular, el concepto principal que sostiene la dirigencia para argumentar la decisión de suspender, de manera preventiva y precautoria, la afiliación partidaria del concejal de Palpalá Pablo Palomares, quien se constituyó en parte activa del antagonismo que obstaculiza la gestión del intendente Alberto Ortiz y que una fracción del justicialismo se esmera en nutrir a diario.
Estas diferencias, irreconciliables, que trascendieron los límites políticos tolerables, son de arrastre, de larga data y debieron ser neutralizadas por el contundente pronunciamiento de las urnas en octubre último, que ampliamente favoreció a Ortiz y su modelo de conducción. Por lo menos eso era lo que se podía esperar, por tratarse de hombres y mujeres que se supone hacen política desde la vocación de servicio que debe movilizar a todo aquel que se precie como político de pura cepa.
La suspensión del edil Palomares está encaminada. El destino de las actuaciones está en la órbita de la Junta de Disciplina y Conducta. Luciano Rivas, Lisandro Aguiar, Aurora Dávalos, Jorge Skiner, Karina Argañaraz, Adrián Mamaní, Roberto Alemán y Marcelo Cuellar, tienen el pronunciamiento final en sus manos y, sobre todo, en su conciencia. En la historia del partido hay antecedentes potentes, basta recordar la decisión adoptada por Gerardo Morales (cuando ejerció la Presidencia del Comité Nacional) contra Julio Cobos, suspendiendo la afiliación del entonces Vicepresidente de la Nación por su afinidad con el kirchnerismo. Un dato que debe llamar la atención de propios y ajenos y que, en consecuencia, no se puede soslayar.
Precisamente en Palpalá, el radicalismo marcó la cancha, contemplando su organización y estabilidad futura. Centenares de correligionarios se reunieron en la cuna de la siderurgia jujeña, con el propósito de allanar el terreno para la Convención Provincial programada para el sábado 19, y abrir las puertas al necesario proceso de reforma de su Carta Orgánica. En este contexto, la cúpula dio muestras irrefutables de que está más que dispuesta a respetar y hacer cumplir el contrato que la UCR celebra con la sociedad y con la democracia, a través de sus compromisos políticos, ratificados cada dos años en instancias electorales: El electo por el radicalismo no alcanza condición de tal, si no es en nombre del partido. Por lo tanto, los espacios pertenecen a la fuerza política, no al hombre o a la mujer que resulten favorecidos por su ubicación en las listas.
ES MOMENTO DE SINCERAR
Las promesas desmesuradas, producto de la necesidad de sostener hacia afuera planteos desproporcionados, hoy terminan ejerciendo un efecto cerrojo en una dirigencia sindical, castigada por su propias decisiones inconducentes. Transcurrió una nueva semana de conflicto en el ingenio La Esperanza (atenuado por los acuerdos que despuntaron días atrás luego de la oportuna intervención del ministro de Gobierno y Justicia, Oscar Insausti) con algunos progresos en las negociaciones, pero con creciente incertidumbre en torno a la relación de la patronal y algunos de los representantes de los trabajadores.
La mesa de diálogo que propicia Benito Roggio Agroindustrial, a la que se suman el sindicato y los representantes del gobierno, sigue abierta y germinando alternativas superadoras vigentes, aunque también resulta condicionada por requerimientos que difícilmente puedan prosperar, por más buena voluntad que las partes expongan. El diferendo, entre otras razones, está instalado por el reconocimiento de los días no trabajados, lo que constituye uno de los compromisos asumidos por el sindicato ante sus representados y que la empresa no está dispuesta a responder, por el hecho de tratarse de una promesa inapropiada.
El piquete de más de 15 días en el portón de la planta fabril, ocasionó un grave quebranto económico, financiero y operativo, que derivó en cuantiosos perjuicios al conjunto de los sampedreños. Al mismo tiempo, esta situación representa una inoportuna desaceleración de inversiones, puesto que desde que se definió el arriendo a favor del grupo Roggio, se logró regularizar los pagos, los aportes a la obra social que estaba sin servicio, los aportes jubilatorios y se llevó inmediatamente los salarios de los empleados a los mismos valores que el resto de la industria azucarera. Según registros oficiales, en el caso particular del ingenio La Esperanza, los salarios de los trabajadores se incrementaron en un 125% en apenas dos años. A propósito de los salarios, fueron depositados el sábado, sin los días caídos.
Por otra parte, la empresa esta haciendo numerosas reformas e inversiones que implican una mayor actividad que la normal en la interzafra y esto, a su vez, significa que una gran cantidad de trabajadores temporarios están afectados a esas tareas. De esos mismos registros, se desprende que el índice del personal transitorio experimentó una esperanzadora evolución: En el período 2008, el promedio de meses trabajado por personal transitorio fue 7,89. En 2009, 7,77. En 2010, 8,54. En 2011, 9,08.
En este marco, la empresa dispuso la rotación del personal transitorio mes a mes, de modo de posibilitar que la mayor parte de los trabajadores tengan contención en la interzafra, sin perder de vista que los trabajos en la planta en el período interzafra son especializados, ya que se trata de montajes, reparaciones y adecuaciones que no pueden ser efectuados por cualquier operario.
Es tiempo de proceder con raciocinio, de dar paso al sinceramiento y de asumir responsabilidades por más alto que sea el precio a pagar. Así lo impone la oportunidad de recuperación y despegue que se presenta para el ingenio y, en consecuencia, para los trabajadores y su familias y la necesidad de un sector productivo que no puede permitirse perder otra vez la senda de la prosperidad. Se inicia una nueva semana y, con ella, llega la oportunidad de evolucionar. Las partes involucradas en esta historia, tendrán que saber decidir.




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