El subcomisario Alfredo Rebichini, a cargo de la Comisaría Primera, aseguró que la existencia de un mercado negro en General Pico está vinculada directamente con la demanda. El policía dijo que no se puede comprar de "buena fe" un elemento a un menor, a un valor excesivamente bajo y en condiciones sospechosas. También, hizo referencia al descuido de la población que genera oportunidades de hurto.
Los elementos recuperados fueron herramientas, una bomba eléctrica, dos motos Mondial, una Play Station 3 con varios juegos, un reproductor de DVD y un equipo de música. En rasgos generales son electrodomésticos o artículos de fácil traslado y que están en la mayoría de las viviendas de la ciudad, algo que también ocurre con las cámaras digitales y los teléfonos celulares.
Los elementos fueron encontrados en algunas de las casas allanadas y otros en tenencia de quienes los compraron. A través del menor, y los datos que aportó a la investigación, los agentes de la Comisaría Primera fueron identificando a los compradores y mediante una citación se les solicitó la entrega de los artículos. El subcomisario informó que las personas que adquirieron los electrodomésticos no tienen antecedentes y aseguraron haber actuado de "buena fe".
Hurtos.
El jefe policial confirmó que el precio establecido por el ladrón, en este caso, significó sólo el 10 por ciento del valor real de los objetos.
Las consecuencias para el comprador de elementos hurtados son que queda involucrado en una causa, aclaró Rebichini, y a la vez el artículo que pagó es devuelto a su dueño original, por lo tanto el dinero que invirtió lo pierde.
Una de las consultas que realizó LA ARENA al subcomisario fue acerca de la eficacia que tiene la modalidad, que han incorporado algunas de las víctimas de los robos, de hacer una denuncia pública. En varias oportunidades los damnificados hacen una descripción del objeto robado por Internet u otro medio y piden a la comunidad que no lo compren. Incluso algunos han ofrecido una recompensa por la devolución concreta o datos que ayuden a recuperar el elemento. Rebichini consideró que este tipo de decisión no es la más acertada, porque puede advertir al propio ladrón y obstaculizar la investigación. Además, contó que en una situación similar un hombre se puso en riesgo porque fue "chantajeado" por los delincuentes y no recuperó nada.
Por otro lado, en General Pico hay muchos más hurtos que robos. La fuente policial analizó que la diferencia de carátula se refiere a si el ilícito fue cometido con violencia o no. El subcomisario resaltó que la mayoría de los casos denunciados incluyen vehículos sin seguros en las puertas, bicicletas sin candado, casas con ventanas y puertas abiertas y personas que van en la vía pública con teléfonos y otros objetos de valor a la vista. Los olvidos y descuidos brindan oportunidades a los delincuentes, concluyó Rebichini.
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