Las obras para bloquear los residuos petroleros desde las viejas instalaciones de la empresa YPF hacia el río Paraná, no habrían sido realizadas adecuadamente, según se desprende de una labor de peritaje que ordenara el Juzgado Civil y Comercial número 3 de esta ciudad.
A su vez el defensor número 1, Mario Enzo Di Tella, canalizó esa denuncia hacia el magistrado. Finalmente, el juez Alarcón el 20 diciembre de 2010 ordenó a la firma petrolera no sólo desmontar los tanques, sino levantar las cañerías, tanto aéreas como subterráneas, que conectaban dichos tanques con el viejo muelle instalado sobre la vera del río.
Una vez erradicados los tanques, la persistencia de las mencionadas cañerías hacía que los residuos tóxicos derivaran directamente hacia el río en algún caso, o hacia las napas freáticas en otro, con lo cual el efecto contaminante persistía.
Consultado por EL LIBERTADOR, el perito y supervisor de las obras de desmonte, Héctor Rodríguez Salas, informó que su trabajo de peritaje le fue entregado al Juez el 12 de febrero último.
Trascendió que las observaciones del ingeniero Rodríguez Salas habrían detectado falencias en los trabajos, que ahora son objeto del análisis de la Justicia.
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