En 2003 a nivel nacional se anunció la desaparición de las gerenciadoras como intermediarias entre los jubilados y la obra social PAMI, la más importante en su tipo en América del Sur. A pesar de esto Prosate sobrevivió al embate y transcurridos 8 años aún tiene cuentas pendientes con los 20 mil afiliados de la obra social en Comodoro.
Los jubilados reconocen que atrás quedaron los años de precariedad de Compami pero afirman que aún queda mucho por hacer para mejorar el sistema. Ayer hubo numerosas denuncias de afiliados en diversos medios radiales de la ciudad.
Casos como el de una mujer que tuvo que esperar un año para acceder a una prótesis dental y cuando llegó no la pudo usar, o el de Miguel, un jubilado de Km 3 que consultó con el médico de cabecera que atendía entre las 7 y las 8 de la mañana, solo una vez por semana en el Hospital Alvear.
“Me indicaron tres estudios pero me los tenían que autorizar. Desde el Hospital Alvear fui a Prosate, a que me avalen algo que ya supuestamente está avalado. Al día siguiente recién me dieron la autorización, y así hice cola tres veces en dos días. Dos estudios me los hice en el Hospital Regional y me derivaron a hacer estudios a las 6 de la mañana con varios días de espera. Si tuviera algo grave no sé si llegaría vivo”, detalló, para dar cuenta de un procedimiento extremadamente burocrático.
SIN POLITICAS
En este marco Mario Quinteros, referente de la Federación de Jubilados, calificó ayer que la situación que viven los afiliados de Pami, “es un calvario”. Indicó que lo que falta es una política clara que solucione estos problemas.
“Sin ir más lejos en Caleta Olivia no tienen intermediarios, solamente está el PAMI. Pero Río Negro y Neuquén tampoco las tienen y tienen problemas también; entonces el problema no son solamente las gerenciadoras”, afirmó. Luego indicó que actualmente Prosate es “un descontrol total. No sé si es porque se van o qué, pero no hay respuestas; a diario tenemos que hacer seguimientos; atender a más de 15 personas por día por estos reclamos”. Finalmente dijo que “todos saben que claramente qué pasa en materia de salud, empezando por Maní (José Corchuelo Blasco, ex director del Area Programática) y Hernández (Ignacio, secretario de Salud de la provincia) pero nadie hace nada”.
MEDICOS ESPECIALISTAS
El ex director ejecutivo del PAMI, Ceferino Pérez, sumó su opinión ayer para restarle peso a los reclamos de más médicos para la atención de los afiliados considerando que los mismos tienen una cápita de 700 pacientes mensuales, y cobran por ellos los atiendan o no.
Indicó al respecto que “el médico tiene suficiente capacidad para atender esa demanda mensual; salvo en julio, agosto, tiene posibilidad de hacerlo si se los controla debidamente”.
No obstante aceptó que el sistema tiene su debilidad en la falta de médicos de cabecera. “Hay que ver cómo se concatena con el segundo nivel, las especialidades, y ahí es donde empieza el sistema a hacer agua”, indicó.
Comentá la nota