Causó alarma entre algunos parlamentarios la advertencia del Arzobispo Luis Villalba, quien dijo que "desde arriba" se dan órdenes a los directores de colegios para que no dejen rezar a los chicos tucumanos en las escuelas. Reclamaron que el Gobierno de explicaciones al respecto y denunciaron un ataque al catolicismo.
La grave denuncia realizada por el Arzobispo de Tucumán, Luis Villalba, asegurando que "desde arriba" se dan órdenes a los directivos de los colegios para que no hagan rezar a los chicos tucumanos en los establecimientos escolares, disparó fuertes reacciones en la Legislatura provincial.
Representantes de distintos bloques de la oposición expresaron su preocupación por esta situación y exigieron al Gobierno provincial que de explicaciones al respecto.
El pasado sábado, durante la homilía de la Vigilia Pascual, monseñor Villalba advirtió que "se está obrando contra la voluntad de los padres y contra la Constitución Provincial cuando se dan órdenes, desde arriba, a los directivos de los colegios para que no hagan rezar a los niños y para que no realicen celebraciones religiosas".
Además, el prelado recordó que "nuestro pueblo tucumano es profundamente religioso y actuar de esa manera es ir en contra de la voluntad mayoritaria" del mismo.
Reacción legislativa
El legislador Esteban Jerez (bloque Alberdi), opinó en diálogo con EL SIGLO que la del Arzobispo "es una denuncia gravísima que alguien tiene que aclarar desde el Gobierno. Máxime cuando estamos frente a una política mundial en contra de la Iglesia Católica, en un ataque frontal contra el catolicismo, en el cual se están removiendo cosas que pasaron hace 50 años", sentenció.
Sobre ese último aspecto, el opositor opinó que "lamentablemente esta situación se está trasladando a los niveles oficiales en nuestro país, por lo que no es de extrañar que en la provincia o en la Nación haya directivas de esa índole a los docentes y directores de escuela".
Jerez dijo que "tomando las palabras del Arzobispo, estamos viendo que la provincia está entrando en esta tendencia contra el catolicismo" y precisó que "esta de prohibir el rezo en la escuela es una política que se baja desde la Nación, a partir del pedido del Ministerio de Defensa para que los institutos castrenses dejen de realizar celebraciones religiosas". El parlamentario sostuvo que "es una situación afligente, porque se está atacando la libertad de culto y de religión, lo cual puede llevarnos a la intolerancia y a los actos de violencia" y recordó que "ya vivimos esta situación en el último Encuentro (Nacional) de Mujeres realizado en Tucumán, donde parece que solo pueden llamarse mujeres quienes están a favor del aborto y en contra de la iglesia católica".
Al respecto, consideró que "esta es una situación que se está dando en todo el país y lamentablemente también en nuestra provincia, que es fervientemente católica, pese a lo cual hay un silencio cómplice del Gobierno provincial que debería repudiar ese tipo de manifestaciones".
Por último, el legislador adelantó que en las próximas horas presentará "un proyecto de resolución repudiando estas conductas en contra de la Iglesia Católica y solicitando que se estudie la denuncia de monseñor Villalba para tomar las medidas del caso".
A su turno, José Luis Bussi (Partido Republicano), aseguró que lo denunciado por el Arzobispo "está ocurriendo en Tucumán" y que personalmente tomó "conocimiento de que se está aplicando en el liceo militar y algunos colegios seculares, lo que es una afrenta a la mayoría del pueblo argentino que es fervientemente católico". Además, haciéndose eco del planteo realizado por el máximo referente de la Iglesia Católica en Tucumán, sostuvo que, si bien no le consta que haya órdenes para que no se permita rezar en las escuelas públicas, "es probable que los personeros del kirchnerismo en Tucumán lo hagan".
El legislador sostuvo que "en una sociedad sin valores como la nuestra, privar a los chicos de la religión es un verdadero crimen por parte del Gobierno, que no hace más que llevar adelante un autoritarismo izquierdista abominable. Este hostigamiento contra la religión católica viene desde la Nación, pero no debe extrañar que los secuaces locales, hagan lo propio en Tucumán", lanzó. El parlamentario exigió "que de inmediato el Gobierno provincial aclare esta situación, rectificando o ratificando lo denunciado por el Arzobispo, porque si fuera cierto es un hecho lamentable, que vamos a denunciar ante la Justicia, porque se estaría violando la libertad religiosa, que está garantizada en la Constitución".
En tanto, el también legislador provincial Ricardo Bussi (Fuerza Republicana), advirtió que "si se confirma lo denunciado por monseñor Villalba, "hay que estar alertas y salir en defensa de la Iglesia Católica con uñas y dientes, porque es uno de los pocos denominadores comunes que nos quedan a los argentinos como símbolo de unidad".
El menor de los hermanos Bussi aclaró que no le consta "que se haya realizado un planteo de esa naturaleza a los directores de colegios", aunque coincidió con los preopinantes en que "el Gobierno debe aclarar esta situación de manera urgente, porque es un hecho grave". Por otro lado, el parlamentario admitió: "Llevo a mis hijas a una institución católica y el director me manifestó su profunda preocupación por los avances que se están realizando contra la Iglesia Católica". En este sentido, acusó al Gobierno nacional de implementar una "política de confrontación permanente, atacando los lazos de unión entre los argentinos, en su desesperación de ver cómo se le escapa el poder de las manos. Hay que preservar la fe católica y la libertad de expresarla en las escuelas, porque frente a esta situación de enfrentamientos y crispación es cuando más hay que bregar porque la religión esté presente entre nuestros hijos", concluyó.


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