Fuerzas leales al régimen reanudaron sus ataques contra ciudades opositoras, provocando la muerte de al menos 50 personas. Amnistía Internacional cifró en 232 las víctimas de la represión desde que Damasco aceptara la propuesta del alto del fuego del enviado de la ONU
El rebelde Ejército Libre Sirio (ELS) denunció que las fuerzas del régimen de Bashar Al Assad todavía no comenzaron a retirarse y continúan los bombardeos contra las ciudades, que causaron al menos 50 muertos en la jornada de ayer.
El coronel Qasem Saadedin, portavoz del ELS en el interior de Siria, explicó que las tropas siguen desplegadas en los mismos lugares y atacan a la población civil, en oposición a las informaciones de que el régimen había comenzado la retirada de sus efectivos de los centros urbanos tras prometer un alto al fuego.
Damasco aseguró ayer a Rusia que había empezado a aplicar el plan del mediador internacional, Kofi Annan, que incluye la retirada de tropas y armamento pesado de las ciudades, según anunció Muscú, pero el Gobierno de los EEUU subrayó que no había indicios de que se estuviera cumpliendo con este compromiso.
Saadedin señaló que los ataques se intensificaron contra la ciudades donde todavía se celebran manifestaciones prodemocráticas y que los bombardeos castigaron en la jornada de ayer a las ciudades de Alepo, Damasco, Deraa, Homs y Deir el Zur, así como las poblaciones situadas en las inmediaciones de estas urbes.
Los rebeldes no efectúan operaciones dentro de las ciudades para evitar daños a los civiles, según el portavoz del ELS, que apuntó que la última operación lanzada por su grupo fue el martes contra un convoy militar que transportaba municiones y armas en la carretera entre Homs y Alepo.
Esta previsto que un equipo de la ONU llegue a Siria en las próximas 24 horas para preparar el terreno ante el eventual despliegue de una misión de observadores.
Por su parte, el enviado especial de la ONU y de la Liga Árabe para Siria, Kofi Annan, comparecerá hoy ante la Asamblea General de las Naciones Unidas para informar a los Estados miembros de la evaluación hasta el momento de su labor mediadora para frenar la crisis siria.
Según recientes estimaciones, desde el inicio de las protestas contra Al Assad hace poco más de un año, unas 9.000 personas perdieron la vida en Siria, mientras que ayer Amnistía Internacional contabilizó 323 personas fallecidas desde que Siria aceptara el plan de mediación.


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