Continúa demorado el canje en bonos de la deuda neuquina

Aunque la normativa fue sancionada en diciembre, todavía no se sabe qué entidad comandará la operación ni cuál será la aceptación de los tenedores de los Tidepro emitidos durante la gestión Sobisch.
Neuquén > La emisión de bonos se transformó en un peso para las finanzas neuquinas. Más de la mitad de lo que se pagará por vencimientos de deuda pública este año corresponde a los títulos Tidepro, que fueron emitidos durante la anterior gestión de gobierno, y a los Tiprodeu, lanzados por el gobernador Jorge Sapag en 2008.

Según se informó a este diario desde el Ministerio de Hacienda de la provincia, del total de la deuda a saldar en 2010, unos 540 millones de pesos, los bonos Tidepro representan 206 millones, mientras que los Tiprodeu totalizan 70, lo que significa que entre ambos suman el 51 por ciento del total de los compromisos que el Ejecutivo neuquino deberá afrontar.

El resto se compone de deuda contraída con Nación (217 millones de pesos) y con organismos internacionales de crédito (46 millones).

En diciembre del año pasado, bajo la denominación Ticap, se sancionó por ley el canje de los Tidepro, con el objetivo de postergar sus vencimientos de pago. Pero la implementación de esta operatoria se encuentra demorada debido a que todavía no se definió cuál será la entidad financiera con la que se realizará esta reestructuración y porque, además, se necesita la aceptación de los tenedores de los títulos.

En el proyecto de ley aprobado por la Legislatura se estableció que los nuevos bonos que emerjan del canje voluntario de deuda no se utilizarán para financiar obras nuevas ni gastos corrientes, sino a la conclusión de las obras que se encuentran en ejecución.

Origen

Los Tidepro fueron emitidos en 2007 por el entonces gobernador Jorge Sobisch, por un total de 250 millones de dólares, con el objetivo de financiar obras públicas como las de agua potable y riego en el lago Mari Menuco, el olvidado Tren Trasandino y el Autódromo de Centenario, entre otras.

Los Tiprodeu, por su parte, fueron lanzados por el gobierno de Sapag en 2008 con el objetivo de atender obligaciones de pago a favor de proveedores del Estado provincial con deudas de 2007. Luego, a principios de este año, La Legislatura autorizó el uso de estos bonos para cancelar deudas posteriores a ese año.

A la espera del PAF

Dado lo abultada de la deuda pública a afrontar este año y con el objetivo de refinanciar los vencimientos, el gobierno de la provincia ya entregó a Nación toda la documentación requerida para que se apruebe la inclusión de Neuquén al Plan de Asistencia Financiera (PAF). A diferencia de años anteriores, este programa contempla ahora no sólo la refinanciación de lo correspondiente al capital adeudado, sino también los intereses.

Sapag solicitó, a través del Ministerio de Hacienda que conduce Esther Ruiz, 500 millones de pesos, una cifra muy superior a la concedida en los últimos dos años a Neuquén: 150 y 205 millones de pesos, respectivamente.

Para este año se espera que si no es por el total, al menos el monto asignado se acerque a lo pedido, dado que, además del PAF, la provincia también pretende ser beneficiada con dos nuevos programas de ayuda económica previstos en el Presupuesto Nacional. De los 500 solicitados, 400 ya fueron incluidos en el Proyecto de Presupuesto 2010 de la provincia. Estas expectativas explican por qué el gobernador Sapag no se suma a la pulseada por la coparticipación del impuesto al cheque.

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